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LA CREACIÓN DE LA RED INTERNACIONAL

En 2018 CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN DERECHO EDUCATIVO EN BRASIL



jueves, 17 de mayo de 2018

PROGRAMA DE DERECHO EDUCATIVO PARA LA FORMACION ESCOLAR


A continuación quedan registrados los temas que el Derecho Educativo debe tener en cuenta al momento de realizar en las escuelas la formación en convivencia de los alumnos.
1
)      Las normas deben ser participativas, esto significa que debe intervenir todo la comunidad educativa en su realización.

2)      Para eliminar la sanción, debe haber una aceptación de la responsabilidad de su cumplimiento.
3)      Deben esta todos concientizados que el objetivo principal es el bien común.

4)      El derecho en la escuela debe ser inclusivo e integrador.

5)      Las normas deben velar por el respeto irrestricto a la dignidad e intimidad de las personas y la aceptación de las diferencias.

6)      Deben contener el reconocimiento de los valores, creencias e identidades culturales de todos los interviniente en la norma, sin ninguna discriminación.

7)      Deben aceptarse las diferencias.

8)      La sanción debe tener un sentido formativo si está contenido en la norma.

9)      Se debe buscar siempre una convivencia pacífica libre de violencia física y psicológica.

10)   En todo momento debe fomentar la cultura de paz.

11)   Crear vínculos pluralistas, basado en el reconocimiento y el respeto mutuo, que impulsen al dialogo y la integración en lo diverso.
12)   Conocer, aceptar y respetar las emociones.

13)   Trabajar el conflicto positivo.

14)   Cultivar el desapego.

15)   Aprender aceptar.

16)   Cambiar el autoritarismo por la autoridad basada en concientización del acatamiento.

17)   Organizarse en forma comunitaria inculcando la acción colaborativa, educando en la cooperación, la inclusión, la comprensión y valorización de la diversidad.

18)   La norma debe superar su tendencia a la separación, fomentando la búsqueda de la unión interpersonal. (La unión interpersonal es un poder que atraviesa las barreras que separan al hombre de sus semejantes y lo une a los demás).

En forma complementaria es necesario decir que la labor escolar debe ayudar al derecho con la práctica diaria de las normas de convivencia en una forma desestructurada, es decir concretar normas que sean flexibles y abiertas para que se puedan cambiar cuando se comprueba que no sirven para su fin, que es alcanzar el bien común.

Para ello se aconseja:

-Eliminar los sistemas de creencias de la comunidad educativa.

-Eliminar la confrontación, la competencia y la lucha en las escuelas.

-Respeto incondicional al libre albedrio.

En definitiva el derecho escolar debe servir como aporte para el cambio de paradigma en la sociedad, la formación en la participación ciudadana y como contribución a la educación del “Ser”.

martes, 10 de abril de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO Y EL CAMBIO SOCIAL

Los tiempos actuales, en los que la sociedad cambia vertiginosamente, es posible vislumbrar algunos rasgos que previsiblemente caracterizarán la sociedad y la educación en los próximos años.

Tal vez la característica más común en todos los países sea sus desigualdades. Por ello, no es sencillo realizar propuestas generalizables. Lo que para unos es posible alcanzarlo pronto, para otros es todavía una quimera.

Posiblemente la afirmación más segura sobre los próximos años es la que se refiere a la velocidad de los cambios. Las sociedades del futuro van a tener características muy diferentes a la actual. En muy pocos años, se van a producir transformaciones que en otras épocas históricas exigieron casi siglos.

Hay una alta probabilidad de que se intensifiquen los rasgos que aparecen en la actualidad: ausencia de autonomía de los países para adoptar decisiones propias, incremento imparable de la información y de las comunicaciones, competitividad económica, mayor movilidad y exigencia en el mundo laboral, nuevas formas de organización familiar y de establecer las relaciones interpersonales.

El nuevo orden mundial está regido por un mercado sin fronteras en donde los acontecimientos relevantes de cualquier lugar del planeta influyen en la totalidad.

El acceso a Internet se ha convertido ya en una poderosa causa de desigualdad. Aquellas personas con mayores recursos y que pueden acceder con facilidad a Internet tienen mayores posibilidades de recibir información, de ampliar su cultura y de estar más preparados para adaptarse a la nueva sociedad del conocimiento.

Por el contrario, aquellas personas con menores recursos y formación tendrán muchas más dificultades para acceder a las redes informáticas y se verán desplazadas y marginadas en la sociedad mundial. Una nueva barrera se alza entre los que más y menos tienen y aleja a los unos de los otros.

La globalización y las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información ofrecen grandes posibilidades pero también encierra enormes riesgos especialmente para los países y sectores sociales más desfavorecidos.

El riesgo mayor en los años futuros es que las diferencias entre los países ricos y pobres y entre los sectores sociales con mayores y menores ingresos de cada país se incrementen.

Todos estos cambios están produciendo una profunda presión sobre los sistemas educativos y están modificando lo que significa la calidad de la enseñanza, la igualdad, el funcionamiento de las escuelas, sus relaciones con otras instituciones y actores y el papel de los docentes en una sociedad de la información y del conocimiento.

Cada vez hay un mayor convencimiento de que la educación es la mejor garantía para el progreso de los ciudadanos y de los pueblos.

No es que baje el nivel educativo,  sino que incorporarse a la sociedad actual de forma activa exige conocimientos más amplios y complejos.

El primer gran reto al que se enfrenta el Derecho Educativo es conseguir ayudar a las personas en el proceso de aprender a conocer, a hacer, a convivir y a ser, de acuerdo con los cuatro pilares de la educación establecidos en el informe Delors a la UNESCO.

Una tarea tanto más difícil cuanto más saberes, procedimientos y valores hay que tener para incorporarse de forma activa y responsable a las normas de la sociedad actual. Pero lo que cambia no son solamente los saberes que hay que adquirir ni los métodos para enseñarlos. Lo que se está transformando al mismo tiempo es la responsabilidad de las escuelas y de los docentes.

Las diferentes funciones que debe desarrollar el sistema educativo en una sociedad en profunda transformación generan múltiples dilemas y contradicciones. Las formas tradicionales de enseñar ya no sirven porque la sociedad y los alumnos han cambiado.

Se han ampliado los lugares para aprender, los sistemas para acceder a la información, las posibilidades de intercambio y de comunicación y los alumnos escolarizados, pero los objetivos educativos, la forma de organizar la enseñanza y las condiciones de los docentes se mantienen prácticamente inalterables.

El mundo está en estado de emergencia educativa. Todos los países han descubierto la ley de Revans, que dice: "Una persona, una institución o una sociedad deben aprender al menos a la misma velocidad con que cambia su entorno". Nuestro entorno cambia aceleradamente, lo que exige a todos un tenaz esfuerzo para no quedar marginados. Con razón se habla de que hemos entrado en la "sociedad del aprendizaje". Incluso sistemas educativos tan buenos como el finlandés están en periodo de reforma.

Las dos filosofías educativas se han vuelto más rígidas, tal vez porque se han caricaturizado mutuamente de la siguiente manera:

Modelo neoliberal: individualista, privatizador, antepone la calidad a la equidad, desconfía del Estado y pone la libertad de enseñanza por encima del derecho a la educación. Insiste en que la educación moral debe ser decidida en exclusiva por los padres, confía en evaluaciones y reválidas, hace depender toda mejora del esfuerzo personal y piensa que la única forma de mejorar la educación es fomentando la competencia y sometiendo la escuela a la dinámica de la oferta y demanda propia del mercado. Es partidario, en general, del cheque escolar como modo de financiación. Piensa que la educación debe ser no confesional, pero que los padres tienen derecho a la educación religiosa. Tiene una visión catastrofista del actual sistema educativo.

Modelo socialista: comunitario, defensa excluyente de la escuela pública, antepone la equidad a la calidad, y el derecho a la educación a la libertad de enseñanza. Confía en el Estado como garante de la educación, cree que una educación cívica universal debe estar garantizada por el Estado, desconfía de las evaluaciones y reválidas, piensa que la cultura del esfuerzo olvida la influencia socioeconómica en los resultados y considera que el mercado es un enemigo de la equidad educativa. Piensa que la escuela pública debe ser laica. Opina que la escuela ha progresado en la etapa democrática.

El Derecho Educativo debe generar el convencimiento de que la educación tiene que ser considerada en estos momentos una cuestión de la máxima prioridad, que debe suponer un enorme esfuerzo colectivo para superar atrasos y desigualdades históricas y que no puede quedar sometida a los vaivenes de la coyuntura política y económica.

El Derecho Educativo debe basarse, fundamentalmente, en un acuerdo sobre los objetivos básicos que, con un planteamiento equilibrado, pueden ser respaldados por todos.

La gestión de este gran acuerdo en favor de la educación no es una tarea sencilla. Exige preparar las condiciones previas, generar un clima de confianza mutua, evitar que haya vencedores y vencidos y dialogar con tranquilidad sobre su contenido, ya que este enfrentamiento es anacrónico y falso porque niega la posibilidad de integrar ambas concepciones.


El Derecho Educativo ante este cambio social demanda un sistema educativo potente, eficaz, justo que puede atender a todas esas expectativas. Ahora tenemos la ocasión de desmontar los prejuicios acumulados durante siglos y poner las bases para un consenso que no esté basado en la amalgama sino en la superación. 





lunes, 12 de marzo de 2018

UN APORTE PARA CAMBIAR LA EDUCACIÓN


La educación de hoy necesita un cambio profundo, nuestros niños deben recibir otro horizonte distinto al que le da la escuela en la actualidad.

El Derecho Educativo ha incorporado como ciencia auxiliar a la Antropología Jurídica Educativa, entendiendo que en la investigación de los pueblos originarios de América está la repuesta que necesitamos para la construcción de un nuevo paradigma educativo.
                
Ya expresamos en documentos anteriores que la invasión y sometimiento que sufrieron por parte de los europeos nuestros pueblos originarios, arrasaron con su filosofía, creencias y educación.
                
Las creencias europeas  fueron impuestas violentamente por la conquista y colonización, barriendo las ideas, la filosofía y el pensamiento indígena, por medio de leyes y educación –Derecho Educativo- de los pueblos originarios

Utilizaron la imposición de sistemas, políticos, jurídicos y educativos para someter la resistencia de nuestros pueblos indígenas de América.

Por ello la importancia del Derecho Educativo como herramienta de transformación de la educación actual en la escuela y por ende en la sociedad.

Nosotros partimos de que la educación actual transmite a nuestros niños un sistema de creencias equivocado y antepuesto al pensamiento que tenían nuestros pueblos originarios, que nos lleva a una sociedad individualista, materialista, consumista, sin respeto por el ser humano ni la naturaleza.

Los europeos trajeron e impusieron la “razón” y sostenían que los conocimientos verdaderos y validos no procedían de los sentidos sino de la “razón”. Creían, y así lo impusieron por la enseñanza, que la ciencia era manifestación de una sola sabiduría humana, porque la “razón” es única.

Todavía hoy se confronta y discute buscando tener la “razón”.

La “razón” es tan solo un sistema de creencias; cuando estas dejan de creerse, colapsa.

Nuestra enseñanza en las escuelas y nuestras normas siguen incorporando en nuestros niños que el “deber ser” es más importante que el “ser uno”.

Seguimos enseñando; especialmente por los medios de comunicación; el mundo de las apariencias, nos olvidamos que somos seres humanos y nos convertimos en consumidores irracionales.

El abrazar la corrupción como forma de poder y la doble moral nos fue impuesta por nuestra educación.

En próximos textos, seguiremos ejemplificando conceptos que fueron y son transmitidos e impuestos por la educación y solo mediante la educación podremos cambiar las creencias y transformar nuestra sociedad.

El Derecho Educativo entiende que en la actualidad estamos viviendo un cambio de paradigma, y por eso tiene que ser el instrumento idóneo para ayudar el momento de iluminación colectiva.



lunes, 5 de marzo de 2018

LA EDUCACIÓN Y LAS CREENCIAS


En la primera infancia, se desarrolla un proceso en el cual los niños incorporan frases, ideas y creencias que provienen de los padres, de la escuela y de la sociedad.
                
Ese ser libre que somos, nuestro libre albedrío, se ve tutoreado, dirigido, ordenado por otros seres humanos que nos trasmiten su forma de sentir, pensar y hacer.
                
Esa sumatoria de ideas y conceptos van a ir constituyendo nuestras creencias, a partir de las cuales iremos construyendo nuestras vidas.
               
Nuestras creencias van a ir definiendo, el lente con el que vamos a observar y percibir el mundo que nos rodea.
                
La escuela debe trabajar con nuestro “Ser” y enseñar a los alumnos a revisar esas creencias incorporadas a su vida y no contribuir a incorporar nuevas creencias.
                
Si revisamos esas creencias, iremos sintiendo que son muchísimas las ideas que tenemos gravadas y que no tienen nada que ver con lo que en realidad sentimos.
                
Es cada vez más difícil ser docente, porque hay que estar muy capacitado para transitar el escabroso camino que va entre educar y el generar las condiciones para el nacimiento de un “Ser” libre e individual.
               
Una regla que debemos superar es sostener que la cultura se va transmitiendo de generación en generación.
               
La escuela y los padres quieren que los niños compartan los valores esenciales con lo que fuimos criados y formados nosotros. Pero puede haber valores que sean apreciados de diferente manera por nuestros niños.
                
Si educamos en el libre albedrío y no con los métodos de la escuela “Prusiana”, no debemos imponer a nuestros educandos, ideas, dogmas y creencias que nos fueron impuestos en el pasado.
                
En la escuela de hoy, el docente debe estar preparado para ayudar a los niños a revisar sus creencias con mucha apertura, con mucho amor y de esa forma enseñar a vivir mejor.
                
El docente debe estar preparado para acompañar a los niños a descubrir y darse cuenta en qué medida actuamos basados en satisfacer necesidades y valores que nos fueron impuestos en beneficios de terceros (Ej. Tener, retener y acumular bienes materiales, el consumismo etc.).
                
La escuela tiene que dejar de ser un instrumento que sirva como herramienta para transmitir creencias basadas en necesidades y valores con lo que no coincidimos, porque no sirven ni ayudan al bien común y sirven solamente para apetencias individuales o sectoriales.
                
La educación debe servir para crecer y evolucionar consciencialmente, esto implica advertir cuales son nuestras creencias, revisando y corrigiendo aquellas que nos complican y no nos ayudan a vivir en comunidad.
                
El Derecho Educativo debe acompañar a la escuela a plantearse en qué medida está sirviendo hoy, para sostener intereses individuales o corporativos en perjuicio de la comunidad.


               

lunes, 26 de febrero de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO ES NATURAL Y EXIGIBLE


Parece obvio que el hablar de Derecho Educativo nos estamos refiriendo a situaciones normativas escolares que están estipuladas en disposiciones del derecho positivo nacional y/o internacional.
                
El Derecho Educativo al igual que los derechos humanos tienen origen; no en el orden jurídico positivo que le otorga un “sistema establecido”; sino en el derecho natural universal.
                
Es por esto, que el reconocimiento del Derecho Educativo y los derechos humanos se fue materializando con el desarrollo espiritual de la humanidad.
                
Es decir, que al margen de ser reconocidos por el sistema de un aparato coactivo estatal o internacional, los principios del Derecho Educativo son universalmente válidos, independiente de su reconocimiento efectivo por ciertos sistemas, órganos o individuos.
                
A la altura del desarrollo y evolución de la humanidad, debemos abandonar el prejuicio esencialista de que debe haber un único concepto de derecho.
                
No todo derecho da a su titular la facultad de desobligar a quien tiene el deber correlativo, existen derechos irrenunciables, y en especial, derechos acerca de conductas que son a la vez el contenido de deberes, tal es el caso del Derecho Educativo.
                
Identificar a los derechos con intereses, es un dilema tradicional del derecho subjetivo materialista y consumista.
                
Los derechos individuales deben estar supeditados, para su validez y ejercicio, al bien común.
                
No deben tener validez todos aquellos derechos individuales y corporativos que constituyen restricciones u obstáculos a la prosecución del bien común.  
                
El objeto del derecho tiene que ser algo que beneficie a la comunidad.
                
No basta que se trate de un derecho que sea correcto reconocer, o incorrecto privar a un individuo o corporación, para que sea el contenido de una norma, debe ser algo que se supone beneficioso a la comunidad.
                
Por ejemplo no puede un derecho gremial (corporativo) privar a la comunidad del derecho a la educación.
                
Un rasgo distintivo del Derecho Educativo y los derechos humanos es que ellos versan sobre principios naturales de fundamental importancia para la sociedad.
                
No existe derecho alguno por encima del Derecho Educativo.
                
Conclusión: El Derecho Educativo tiene una importancia primordial para la sociedad actual.