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| MASISEA, PERÚ. Una región de la Amazonia, está en los ojos del mundo. Nunca pensé que el derecho educativo llegaría hasta estos lugares de la Amazonia. Mañana inicia el Curso Internacional: El futuro del gobierno y el Primer Encuentro Internacional en la Amazonia por el cambio climático. Desde este hermoso rincón del mundo estaremos participando con nuestra ponencia "El derecho educativo como coadyuvante en la formación ciudadana para la atención del cambio climático". Hoy fue un día muy intenso, adentrarte a la selva amazonica y entender su cultura, gastronomía, territorio, medio de transporte, costumbres ha sido una experiencia inexplicable. Intercambiamos experiencias de aprendizaje en aula y escuchamos a los estudiantes y padres de familia sobre su visión del mundo. Gracias al Dr. Paco Guerrero por invitarnos a venir y al alcalde de Masisea. Un gusto reencontrarnos aquí con el Dr. Raúl Edilberto Soria Verdera pionero en el campo del derecho educativo en Argentina. Con Andrés Otilio Gómez Téllez | ||||
El Derecho Educativo es el principal Derecho Humano, porque sin el no se pueden ejercer los otros derechos. Hoy es considerado la herramienta motor para el desarrollo de la Nueva Escuela y para lograr la formación ciudadana en la democracia y la Cultura de Paz. En la Actualidad el estudio, la investigación, el perfeccionamiento y el desarrollo del Derecho Educativo es esencial para la transformación de la sociedad actual.
DIPLOMADO EN DERECHO EDUCATIVO
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LA CREACIÓN DE LA RED INTERNACIONAL
En 2018 CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN DERECHO EDUCATIVO EN BRASIL
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martes, 15 de octubre de 2019
Crónica de una aventura del Derecho Educativo
lunes, 22 de julio de 2019
EL DERECHO EDUCATIVO APOYA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y ESPIRITUAL
La sociedad actual ha experimentado una gran evolución a lo
largo del tiempo, y, como tal, la educación debería adaptarse a las necesidades
de esta nueva realidad social, sin embargo, seguimos aprendiendo de la misma
forma que aprendían nuestros mayores, a base de memorización de contenidos
teóricos que olvidamos tiempo después de haberlos aprehendido.
La
educación debe centrarse en el desarrollo integral de las personas, bregar por
el crecimiento personal y social, acompañando el desarrollo de la capacidad
creativa, basándose en la singularidad de cada educando.
Hoy en
día hay que establecer programas de educación emocional y espiritual en el aula
de todos los días, como complemento a la formación integral.
La
ejecución de estos programas debe darse en forma paralela y continuada con la
actividad propuesta por el Derecho Educativo para el desarrollo de la
convivencia (PDECE), para la formación de todos los miembros de la comunidad
educativa.
Cada
vez con mas frecuencia se habla de educación espiritual, de la creciente
necesidad de educar las emociones desde las primeras etapas de la niñez.
Es
necesario formar a los educandos en lo emocional, la empatía y la creatividad.
En la
actualidad es necesario dirigir la educación a las características socioemocionales
de los alumnos, hacia su centro de interés, obviando la necesidad de alcanzar
un objetivo final común para todos.
Ahora
es el momento en que las emociones deben ser educadas a favor de una buena
convivencia.
Creemos
desde el Derecho Educativo que hoy es urgente incorporar a la educación
emocional y espiritual como algo inherente al aprendizaje académico.
En la
escuela actual los efectos sobre variables socioafectiva (por ejemplo, la
autoestima), son prácticamente nulas.
El
Derecho Educativo aboga por el desarrollo integral de las personas, por su
crecimiento personal y social, por la formación espiritual y por el desarrollo
de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada individuo.
Con el
avance de la tecnología, en la era del conocimiento, debemos acompañar a los
educandos a conocer como acceder a esos conocimientos y a desarrollar un
espíritu crítico, que lo haga reflexionar para llegar a ser unas personas
integras, capaces de convivir en sociedad.
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Capacitación docente,
Comunidad Educativa,
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lunes, 11 de junio de 2018
EL DERECHO EDUCATIVO Y LOS PARADIGMAS DE LAS NORMAS DE CONVIVENCIA
Pautas necesarias para lograr que la
comunidad educativa desarrolle una actividad democrática al momento de crear o
modificar las normas de convivencia.
Dejar de a lado el derecho individual
y transfórmalo en un derecho comunitario, colaborativo, humano y social al
dictar las normas de convivencia.
Las normas para su validez deberán
contener un objetivo de bien común, y ser aceptada por todos los integrantes de
la comunidad escolar.
La aplicación de la norma basada en la
coacción por el miedo, se debe transformar en normas que contengan sanciones
formativas y su cumplimiento se debe lograr mediante la concientización de que
el acatamiento de lo establecido es beneficioso para el bien común.
La construcción de las normas se
cimenta en valores de respeto por el otro, de solidaridad y cooperación y se
logra mediante un proceso basado en la tolerancia y la coordinación sistemática
de punto de vista diferentes.
El régimen disciplinario estructurado
en base del castigo se transforma en un proceso de aceptación por medio de la
concientización del infractor y la definitiva integración al objetivo de bien
común de la comunidad escolar.
Las condiciones que se requiere, de
todos los integrantes de la comunidad educativa, para lograr normas de
convivencia distintas a las actuales y que sirvan para construir una sociedad
en paz y armonía son las siguientes:
a)
La unidad de toda la comunidad escolar;
b)
La extirpación de la razón;
c)
La abolición de la violencia para resolver los
problemas;
d)
Compartir con estricta igualdad;
e)
Evitar la discriminación, la crítica y el
juzgamiento:
f)
Considerar al otro como a ti mismo;
g)
Preservar el medio ambiente;
h)
Erradicar el apego material;
i)
No sentirse superior;
j)
Tener una participación activa y continua.
a).- LA UNIDAD
La participación y la unidad de toda
la comunidad educativa en aras del bien común, es la base de la propuesta, ya
que la unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas.
Para ello todos los integrantes de la comunidad
escolar deben participar y hacerse responsable de sus acciones y de su
conducta; concientizados que para convivir debemos escuchar al otro y entender
que lo que es bueno para el otro, es bueno para nosotros y por tanto lo que no
es bueno para otro, tampoco lo es para nosotros.
Todos los integrantes de la comunidad
educativa deben tener presente que lo que hacemos a otro nos lo hacemos a
nosotros mismo; y que lo que dejamos de
hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismo.
Por tanto hay que erradicar
definitivamente es concepto humano de hacer cosas para molestarnos los unos a
los otros.
b).- LA “SIN RAZON”
Como segunda sugerencia para llevar
adelante un plan de normas de convivencia escolar, es abolir la necesidad
imperiosa y obsesiva de “tener razón”.
Esta creencia de que nuestro punto de
vista y nuestras creencias son las única verdad del universo y que debo de
cualquier manera imponerlo a los demás, a traído la mayoría de los conflictos y
violencia desatada en nuestra historia universal.
Es por esto que la base de la
convivencia está en la suprema tolerancia de todos y cada uno de los
integrantes de la comunidad escolar para saber convivir con criterios
diferentes, con culturas diferentes y con formas diferenciadas de opiniones subjetivas;
teniendo como premisa el valor del acuerdo basado en el bien común de la
comunidad educativa.
c).- LA NO VIOLENCIA
En este punto la formación educativa
es fundamental, ya que si adoptamos la cultura de la Paz en nuestra comunidad,
podemos cambiar la vida de cada uno de nosotros y transformar la sociedad.
Si pudiéramos reflexionar sobre la
inutilidad del uso de la violencia para dirimir nuestras disputa, nunca
utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias; si contemplaríamos
al otro, no como un adversario, sino como una persona humana idéntica a
nosotros, nunca los atacaríamos, porque comprenderíamos que estaríamos
haciéndonos daños a nosotros mismo, y que tarde o temprano sentiríamos el
efecto de lo que estamos haciéndole al otro en nosotros mismo.
En definitiva, esta conducta de amor
al prójimo debe surgir de la naturaleza profunda del ser humano y basar la
interrelación comunitaria en la bondad y el amor, erradicando del núcleo
social, todo atisbo de violencia, reemplazándola con la solidaridad, la
cooperación, la honestidad, la honradez y demás valores de la cultura de Paz.
d).- COMPARTIR POR IGUAL
Debe ser una premisa para la comunidad
educativa el fomentar la cooperación entre sus integrantes, los que deben compartir
por igual todos sus logros, deberían asegurarse que ninguno de sus integrantes
tenga carencias y si existieran, deben concurrir en solidaridad para
erradicarlas.
Deben formarse en la conciencia de que
para vivir en comunidad se debe compartir, que no hay que abandonar al otro,
para construir únicamente la propia felicidad personal, y que hay que
considerar al prójimo como alguien tan, o más importante, que uno mismo.
La esencia de las normas de
convivencia debe estar dirigida al bien común y no al bien propio, contemplando
el derecho y las aspiraciones de todos y cada uno de los integrantes de la
comunidad educativa.
e).- LA DISCRIMINACION Y EL
JUZGAMIENTO
En busca de lograr una comunidad
altamente evolucionada, debemos formar a sus integrantes en el respeto de las
diferencias multiculturales y la no discriminación, debemos ser todos
tolerantes y escuchar al otro, sin juzgarlo y sin aislarlo, reconociendo lo
diverso y propio de cada integrante de la comunidad y tolerando y respetando sus
diferencias individuales y culturales producto de sus creencias y evolución
consciencial.
Se formará a cada integrante de la
comunidad en ser honestos y responsables de sus acciones y solo buscar el bien
común, y en cómo lograr una interrelación sin juzgamiento, sin críticas ni
condenas.
f).- EL RESPETO POR EL OTRO
La base de la formación y
consolidación de las normas de convivencia escolares estará dada por la
“empatía”, esto quiere decir que debemos conocer los sentimientos del otro,
sentir lo que el otro integrante de la comunidad educativa siente y en todo
momento responder con amor a la aflicción del otro sujeto que comparte nuestras
acciones.
g).- PRESERVAR EL MEDIO AMBIENTE
El
medio ambiente es de vital importancia para los pueblos. En consecuencia, el
ser humano tiene que aprender y practicar conductas para conservar ese medio,
para aprovecharlo sin destruirlo.
Debe
conocer cómo mejorar su potencialidad como fuente de recursos, sin crear un
daño irreparable.
La
educación ambiental es un puente natural para construir normas de convivencia
que permita vivenciar día a día el proceso de cuidado del planeta.
El tema
ecológico representa un gran potencial para favorecer el vínculo entre la
escuela y la sociedad. No sólo por tratarse de un tema de creciente importancia
en la vida contemporánea, sino para promover compromisos para participar en el
cambio social, mediante el desarrollo de competencias para la acción
responsable, utilizando las normas de convivencia como el eje motor para conseguir
la concientización de la Comunidad Educativa.
Es
preciso la escuela nos ayude, por medio de la creación de normas de
convivencia, a repensar nuestros hábitos y costumbres cotidianos, tanto en lo
individual como en lo colectivo, para remodelar nuestras actitudes y
comportamientos en tanto sujetos individuales como organizacionales e
institucionales.
h).- ERRADICAR
EL APEGO MATERIAL
La base psicológica de todo
sufrimiento y duelo es el apego material a las cosas y/o las personas.
El apego y la dependencia se producen
porque nos sentimos incompletos; por lo tanto buscamos objetos, personas,
relaciones, lugares y conceptos para satisfacer las necesidades internas.
Como la utilizamos inconscientemente
para satisfacer una necesidad interna, llegamos a identificarla como propio.
Todas las cosas o personas a las que
nos apegamos y sin las cuales estamos convencidos de que no podemos ser
felices, son nuestro motivo de angustia que no nos deja ser felices.
Experimentamos la pérdida del objeto o
persona como una pérdida de una parte importante de nosotros mismo.
En algún momento descubrimos que
aquello a lo que nos aferramos es perecedero. Entonces tenemos que aprender a
soltar y dejar atrás, esas falsas creencias que nos producen angustia y no
ayuda para la convivencia.
i).- NO AFIRMAR SER SUPERIOR
La idea de que somos “mejores” en
cualquier forma que otro, es lo que nos ha permitido justificar nuestras
acciones de quitarle a otro lo que es suyo o no darle a otro lo que es nuestro.
Hemos compartido todo tipo de
atrocidades contra la humanidad con el razonamiento de que tenemos el derecho de
hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad “superior”.
Cuando otros usan la violencia contra
nosotros, nos sentimos víctimas, pero cuando usamos la violencia contra otros,
lo justificamos afirmando que nuestra razón es superior.
Debemos en definitiva, dejar de creer
que nuestra razón es superior y aceptar al otro empáticamente.
j).- TENER UNA PARTICIPACION ACTIVA Y
CONTINUA
Debemos lograr que el desempeño de la
comunidad educativa y su misión de crear
normas de convivencia escolar se basen la participación activa y
constante de todos, y se desarrollen en acuerdos, que permitan una comunidad
altamente evolucionada.
Esto se lograría con pequeños pasos día
a día, que transite una senda de unidad, reuniéndose en cada escuela para
consensuar las nuevas formas de “Ser”, sus posibilidades, sus desafíos para forjar un camino, que permita
que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro planeta.
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lunes, 15 de enero de 2018
EL DERECHO EDUCATIVO EN LOS DERECHOS HUMANOS
El Derecho Educativo en
los derechos humanos no son simplemente unos enunciados teóricos o de
principios, sino valores que cada ser humano tiene que encarnar muy
profundamente, por ello tampoco deben ser motivo de clases o enseñanzas a la
manera tradicional, sino vivencias que acompañen minuto a minuto la vida del
docente, la de sus alumnos y alumnas y la de toda la escuela o institución
educativa.
El Derecho Educativo en los derechos humanos deberá estar en
la vida, en cada momento, como el aire que se respira, por ello, antes que solo
se conozcan deben referirse o estar presentes en todas las dimensiones de la
vida de la institución escolar y de las personas que en ella conviven.
La persona no nace completa: se hace progresivamente en un
ciclo de vida que además de cumplir con las grandes etapas similares para todos
los seres vivos, va configurando en cada caso particular a un ser singular,
único e irrepetible.
La condición humana está, pues, marcada desde su inicio por
una dinámica que le otorga potestades que nadie debe (ni puede) negarle -son
los derechos inherentes a su naturaleza- pero le plantea obligaciones, límites,
ante los otros seres humanos con quienes convive.
Soy libre pero mi libertad no me permite recortar la
libertad de nadie. Para que respeten mi libertad, debo respetar la de los otros
y otras. Algo más: en la medida que se cometan actos contra la libertad de
alguien, directa o indirectamente, yo soy afectado en mi condición de persona a
un riesgo similar.
Los derechos humanos establecen así, para las personas, una
relación con los demás que se funda en valores más amplios que los individuales
y que están en la raíz misma del afán por la convivencia pacífica, equilibrada
y justa entre todos los seres, las naciones y los estados.
La violencia entre las personas es, en principio, la
negación extrema de esta situación de armonía y orden a la que los seres
humanos aspiran. Representa una contradicción con los valores más preciados:
como la libertad, la solidaridad y el bien común que conducen a un plano social
en el que cada persona se desarrolla con dignidad.
Una norma educativa centrada en los derechos humanos, por lo
mismo, es algo más que una norma de convivencia. Supone un contexto y una
vivencia plena que debe estar presente en la vida escolar como debería estarlo
en la sociedad en su conjunto.
El propósito de la
aplicación del Derecho Educativo y de los derechos humanos se amplía, por
consiguiente, a un fin educativo que compromete la totalidad de la vida en la
escuela. Más que dar normas escolares sobre derechos humanos, se trata de
educar para que el alumno y la alumna los aprecien, los valoren y los vivan.
Por eso se habla de una actitud educativa centrada en los derechos humanos que
impregne la vida escolar en todos sus aspectos.
La escuela es un lugar en donde se reconoce la posibilidad
de crear espacios de convivencia social en los que la identidad personal, la
relación entre unos y unas, otros y otras y los mecanismos de disciplina y
autoridad, se basen en principios de respeto, de paz, de convivencia, de
participación plena en valores compartidos.
El Derecho Educativo es un instrumento de humanización -y
por lo tanto de liberación-, de modo que se constituye en uno de los derechos
indispensables para que el ser humano cumpla su destino y su realización plena.
Por eso, el Derecho Educativo es un capítulo dramático dentro de la historia de
la humanidad, porque hubo tiempos en los cuales no se reconocía ese derecho a
todos y todas.
El reconocimiento del acceso al conocimiento y la formación como
un Derecho Educativo inalienable de toda persona humana, es decir, la
universalidad de la educación, demoró muchos siglos en las diversas sociedades
que, precisamente, otorgaban este derecho sólo a quienes se consideraba
pertenecían a las élites privilegiadas.
La educación popular, en la historia de América Latina
ofrece tantos casos singulares, hizo posible quebrar un orden injusto de acceso
al conocimiento y a la cultura y popular, que todos los seres humanos por el
hecho de serlo, deberían tener acceso a ellos. Esto permite su desarrollo
personal y su integración, en pleno derecho de igualdad, con los otros
componentes del conjunto social.
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