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LA CREACIÓN DE LA RED INTERNACIONAL

En 2018 CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN DERECHO EDUCATIVO EN BRASIL



viernes, 30 de noviembre de 2018

LA ENSEÑANZA DEL DERECHO EDUCATIVO


Desde hace unos años han comenzado a profundizarse reflexiones e investigaciones sistemáticas dirigidas a plantear y resolver los problemas del derecho a la educación.
                
Esta preocupación que está en el marco de la transformación profunda del sistema educativo, se debe tanto a fenómenos internos y externos del ambiente de la educación y se vincula a desafíos generalizados de las políticas que buscan los actuales sistemas educativos.
                
De un tiempo a esta parte el derecho que conforma el sistema normativo de la educación, se ha tornado complejo, y por lo tanto es necesario su estudio e investigación, como un reclamo urgente de las sociedades contemporáneas.
                
Por otra parte, la enseñanza del Derecho Educativo aparece hoy como un área estratégica y de investigación, en cualquier proyecto de cambio de la legislación educativa en particular y de las normas sociales en general.
                
De allí la importancia fundamental de valorar la relevancia de la capacitación docente y de los integrantes de la comunidad educativa en el estudio del Derecho Educativo.
                
Es por ello, que en la actualidad se hace necesario ofrecer un espacio educativo; para el conocimiento, la reflexión y el análisis; de una de las materias clave e indispensable para la transformación del sistema educativo y la sociedad actual.
                
A pesar de la perdida de importancia del derecho como factor hegemónico en la resolución de conflictos sociales, producto de un desplazamiento del mismo por otros sectores de poder, como la economía y la administración, sin embargo el derecho sirve a una necesaria racionalización del poder y es un componente esencial de las relaciones y estructuras sociales.
               
Existe una crisis de los modelos jurídicos, que no es solamente una causa de eficacia del aparato jurídico dominante, sino un problema de fondo estructural y vinculado a las transformaciones vertiginosas que se están produciendo en la sociedad y por ende en las escuelas que están insertas en la misma.
                
Es que la sociedad, la cultura y la educación, viven un proceso de transición en el que conviven conflictivamente, los paradigmas que van perdiendo vigencia, con los que se están construyendo.
                
La internalización de la estructura jurídica, producto de la globalización, ha llevado al descubrimiento de nuevos espacios sociales y educativos del derecho, que hace necesarios su estudio e investigación.
                
Hay que tener en cuenta que la actual globalización va mucho más allá del área de la economía y las finanzas, traspasando las fronteras de los estados, hasta llegar a  transformar los limites socio-educativos, planteando nuevos comportamientos de las estructuras jurídicas.
                
Hasta hace poco, las cuestiones fundamentales de la enseñanza del Derecho Educativo giraba alrededor del análisis y la exegesis  de las normas y del sistema jurídico, por ello se denominaba a la materia “Legislación Educativa” en carreras de formación docente, y se ignoraba como tal en las carreras de derecho.
                
El Derecho Educativo actual se estudia e investiga como una materia que abarca la totalidad del espacio cultural de la sociedad y se vincula al descubrimiento de nuevos espacios, actores y roles sociales.
                
Ante la situación que vivimos, en la cual las normas que regulan el comportamiento humano van perdiendo validez, se manifiesta una descomposición y colapso de la estructura social, por los cambios que se están produciendo, provocando incertidumbre y desencuentros entre los tiempos del derecho y los tiempos sociales, se hace necesario por lo tanto, la estructuración de un nuevo contrato social.
                
De allí surge la propuesta de un nuevo mundo jurídico utilizando como instrumento el modelo jurídico multidimensional y como herramienta el Derecho Educativo, para de ese modo transitar nuevos caminos de legitimación.
                
En definitiva la enseñanza, el estudio y la investigación del Derecho Educativo en la sociedad actual, es ineludible y urgente realizarlo, como una actividad humanística, en el orden nacional e internacional.




lunes, 5 de noviembre de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA EDUCACIÓN DEL “SER”


En primer lugar tenemos que dejar atrás el concepto de que la educación solo se entrega en la escuela, como habita geográfico, y en segundo lugar que la enseñanza consiste en la trasmisión de conocimientos a los educandos.
               
Tenemos que ver que la educación está en todas partes, a cualquier edad, y se adquiere por experiencia propia fundamentalmente.
               
La educación comienza en la familia, desde el momento del nacimiento se empieza a aprender y experimentar.
                
Es la familia, la que por mandato natural, debe construir los primeros escalones de nuestro “SER”.
                
El primer escollo que debemos superar es el tremendo deterioro que hoy sufre el ambiente familiar en su gran mayoría; por este motivo lo que pensamos en educar debemos poner manos a la obra para construir un sustituto de la primera educación, antes de ir a la escuela.
                
Debemos ocuparnos de todos esos niños desvalidos y sin educación, que se encuentran abandonados o con sus progenitores sin posibilidad de darle educación, por dificultades económicas o ignorancia de sus padres.
               
Para rescatar a esos niños debemos concientizarnos como sociedad que todos hemos venido a servir y que por ello entre todos tenemos que constituir una familia alrededor de esos niños para cubrir sus necesidades educativas y naturales.
               
Como sociedad debemos entender que la educación es el primer derecho humano, y que para que se cumpla ese derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de probar los medios adecuados para que esos niños reciban educación.
                
Ya hemos manifestado anteriormente que el derecho a la educación, no es –como se creía anteriormente- que el niño vaya a la escuela, sino que el concepto se viene ampliando, porque no basta que asista a un lugar físico, sino que debemos asistir al menor en todo lo que necesita para poder recibir educación, como ropa, comida, elementos didácticos etc.
                
También hemos dicho que la educación no es de los políticos, ni del sistema estatal; es una responsabilidad de toda la sociedad.
                
De lo que se trata ahora es de ampliar ese concepto de educación, ahora también será necesario constituirnos como una gran familia para apoyar a todos los niños que necesiten por abandono, que se le pueda educar desde el nacimiento en la construcción del “SER”.
                
El hombre de hoy debe ser educado construyendo su “SER” desde que nace, no podemos dar la espalda e ignorarlo egoístamente, porque de esa manera no cumplimos con el principal derecho humano  y nunca podremos superarnos como sociedad.
                
Es decir que educar hoy es constituir una gran familia que ayude a que todos los niños sean educados desde su nacimiento, en forma espiritual para lograr la evolución de su “SER”.



               

miércoles, 11 de julio de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO EN UNA SOCIEDAD POSTMODERNA


Esta aceptado que nos encontramos ante un nuevo tipo de sociedad, que demanda una nueva educación y un nuevo derecho, porque nos enfrentamos a un nuevo hombre, distinto al del siglo XX, no solo en su estilo de vida, en su sistema de organización, sino también en su forma de pensar y de concebir el mundo.

                Por esto es necesario que la Red Internacional de Investigación en Derecho Educativo (RIIDE) se fije como objetivo establecer un marco de trabajo para la investigación que este enfocado en la educación y el derecho postmoderno.

                Hoy hay que tener en cuenta que existen nuevas creencias, que se relacionan estrechamente con actitudes, valores, opiniones, sentimientos y orientaciones que conforman nuevas concepciones de la vida y del mundo.

                Se dice que una actitud es un conjunto de creencias, que conforma a los valores como creencias centrales, incorporando dimensiones evolutivas como afectivas.

El estudio de opiniones es un camino para alcanzar el conocimiento de las creencias, que se organizan jerárquicamente desde la más simple hasta formar un sistema de creencias.

En este estudio que proponemos, interesa el contenido de los sistemas de creencias, para comprender la mentalidad postmoderna, que organiza un sistema conceptual donde se estructura y conforma los diferentes aspectos del mundo contemporáneo.

Un sistema de creencia social abarca dimensiones significativas para el contenido del Derecho Educativo, ya que la educación es un sistema básico de transmisión de la cultura social y el derecho es un elemento fundamental de las relaciones sociales y personales.

La dimensión del Derecho Educativo incluye todas aquellas creencias y actitudes relacionadas con la concepción de la naturaleza, de la ciencia y de las relaciones que se concibe con la visión del mundo y de las cosas. También las creencias sobre las relaciones personales, la interrelación con los demás y el cuidado de esas relaciones para no herir los sentimientos.

Es de tal importancia el estudio e investigación de esta dimensión del Derecho Educativo, porque incluye las valorizaciones de las relaciones primarias, de la familia, el concepto de pareja, la mayor o menor confianza que tenemos hacia lo demás, hacia la sociedad etc.; temas de vital importancia en la sociedad moderna.

Es decir que el Derecho Educativo va a contener en su desarrollo creencias políticas, culturales y sociales organizadas en una determinada visión general del mundo.

Hay que tener en cuenta, que la historia de la civilización es la historia de las creencias originarias o adoptadas por individuos influyentes; cuando la creencia es repetida se extiende y adquiere la categoría de conocimiento; cada religión, cada filosofía o cada movimiento político y social tiene su inicio en una creencia.

Lo que queremos comunitariamente, la voluntad social lo perfila paulatinamente como un estilo de vida que nace de una creencia, hasta transformarse en una ideología, filosofía o religión; como también en hábitos y orientaciones cotidianas.

La dimensión social del sistema de creencias se orienta en la comunidad actual, hacia los sentimientos propios más que hacia los ajenos, hacia una relación egocéntrica y defensiva; unas relaciones orientadas –desde la educación y el derecho- al materialismo consumista, tener, retener y acumular.

Por lo manifestado es que considero que el Derecho Educativo postmoderno debe estudiar e investigar los sistemas de creencias; porque son una manera de vivir la fe y por lo tanto las escuelas deben dedicarse a formar a los alumnos en promover la solidaridad y fraternidad universal, libre de distinciones de etnias, religión, género o nacionalidad, ofreciendo de esta forma al ser humano las herramientas necesarias para lograr su evolución, para construir un mundo más solidario, fraternal y tolerante.




lunes, 11 de junio de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO Y LOS PARADIGMAS DE LAS NORMAS DE CONVIVENCIA


Pautas necesarias para lograr que la comunidad educativa desarrolle una actividad democrática al momento de crear o modificar las normas de convivencia.

Dejar de a lado el derecho individual y transfórmalo en un derecho comunitario, colaborativo, humano y social al dictar las normas de convivencia.

Las normas para su validez deberán contener un objetivo de bien común, y ser aceptada por todos los integrantes de la comunidad escolar.

La aplicación de la norma basada en la coacción por el miedo, se debe transformar en normas que contengan sanciones formativas y su cumplimiento se debe lograr mediante la concientización de que el acatamiento de lo establecido es beneficioso para el bien común.

La construcción de las normas se cimenta en valores de respeto por el otro, de solidaridad y cooperación y se logra mediante un proceso basado en la tolerancia y la coordinación sistemática de punto de vista diferentes.

El régimen disciplinario estructurado en base del castigo se transforma en un proceso de aceptación por medio de la concientización del infractor y la definitiva integración al objetivo de bien común de la comunidad escolar.

Las condiciones que se requiere, de todos los integrantes de la comunidad educativa, para lograr normas de convivencia distintas a las actuales y que sirvan para construir una sociedad en paz y armonía son las siguientes:
a)      La unidad de toda la comunidad escolar;
b)      La extirpación de la razón;
c)       La abolición de la violencia para resolver los problemas;
d)      Compartir con estricta igualdad;
e)      Evitar la discriminación, la crítica y el juzgamiento:
f)       Considerar al otro como a ti mismo;
g)      Preservar el medio ambiente;
h)      Erradicar el apego material;
i)        No sentirse superior;
j)        Tener una participación activa y continua.

a).- LA UNIDAD

La participación y la unidad de toda la comunidad educativa en aras del bien común, es la base de la propuesta, ya que la unidad es la naturaleza esencial de todas las cosas.

Para ello todos los integrantes de la comunidad escolar deben participar y hacerse responsable de sus acciones y de su conducta; concientizados que para convivir debemos escuchar al otro y entender que lo que es bueno para el otro, es bueno para nosotros y por tanto lo que no es bueno para otro, tampoco lo es para nosotros.

Todos los integrantes de la comunidad educativa deben tener presente que lo que hacemos a otro nos lo hacemos a nosotros mismo; y  que lo que dejamos de hacer por otro, lo dejamos de hacer por nosotros mismo.

Por tanto hay que erradicar definitivamente es concepto humano de hacer cosas para molestarnos los unos a los otros.

b).- LA “SIN RAZON”

Como segunda sugerencia para llevar adelante un plan de normas de convivencia escolar, es abolir la necesidad imperiosa y obsesiva de “tener razón”.

Esta creencia de que nuestro punto de vista y nuestras creencias son las única verdad del universo y que debo de cualquier manera imponerlo a los demás, a traído la mayoría de los conflictos y violencia desatada en nuestra historia universal.

Es por esto que la base de la convivencia está en la suprema tolerancia de todos y cada uno de los integrantes de la comunidad escolar para saber convivir con criterios diferentes, con culturas diferentes y con formas diferenciadas de opiniones subjetivas; teniendo como premisa el valor del acuerdo basado en el bien común de la comunidad educativa.

c).- LA NO VIOLENCIA

En este punto la formación educativa es fundamental, ya que si adoptamos la cultura de la Paz en nuestra comunidad, podemos cambiar la vida de cada uno de nosotros y transformar la sociedad.

Si pudiéramos reflexionar sobre la inutilidad del uso de la violencia para dirimir nuestras disputa, nunca utilizaríamos la fuerza o la violencia para resolver nuestras diferencias; si contemplaríamos al otro, no como un adversario, sino como una persona humana idéntica a nosotros, nunca los atacaríamos, porque comprenderíamos que estaríamos haciéndonos daños a nosotros mismo, y que tarde o temprano sentiríamos el efecto de lo que estamos haciéndole al otro en nosotros mismo.

En definitiva, esta conducta de amor al prójimo debe surgir de la naturaleza profunda del ser humano y basar la interrelación comunitaria en la bondad y el amor, erradicando del núcleo social, todo atisbo de violencia, reemplazándola con la solidaridad, la cooperación, la honestidad, la honradez y demás valores de la cultura de Paz.

d).- COMPARTIR POR IGUAL

Debe ser una premisa para la comunidad educativa el fomentar la cooperación entre sus integrantes, los que deben compartir por igual todos sus logros, deberían asegurarse que ninguno de sus integrantes tenga carencias y si existieran, deben concurrir en solidaridad para erradicarlas.

Deben formarse en la conciencia de que para vivir en comunidad se debe compartir, que no hay que abandonar al otro, para construir únicamente la propia felicidad personal, y que hay que considerar al prójimo como alguien tan, o más importante, que uno mismo.

La esencia de las normas de convivencia debe estar dirigida al bien común y no al bien propio, contemplando el derecho y las aspiraciones de todos y cada uno de los integrantes de la comunidad educativa.
               
e).- LA DISCRIMINACION Y EL JUZGAMIENTO

En busca de lograr una comunidad altamente evolucionada, debemos formar a sus integrantes en el respeto de las diferencias multiculturales y la no discriminación, debemos ser todos tolerantes y escuchar al otro, sin juzgarlo y sin aislarlo, reconociendo lo diverso y propio de cada integrante de la comunidad y tolerando y respetando sus diferencias individuales y culturales producto de sus creencias y evolución consciencial.

Se formará a cada integrante de la comunidad en ser honestos y responsables de sus acciones y solo buscar el bien común, y en cómo lograr una interrelación sin juzgamiento, sin críticas ni condenas.

f).- EL RESPETO POR EL OTRO

La base de la formación y consolidación de las normas de convivencia escolares estará dada por la “empatía”, esto quiere decir que debemos conocer los sentimientos del otro, sentir lo que el otro integrante de la comunidad educativa siente y en todo momento responder con amor a la aflicción del otro sujeto que comparte nuestras acciones.

g).- PRESERVAR EL MEDIO AMBIENTE

El medio ambiente es de vital importancia para los pueblos. En consecuencia, el ser humano tiene que aprender y practicar conductas para conservar ese medio, para aprovecharlo sin destruirlo.

Debe conocer cómo mejorar su potencialidad como fuente de recursos, sin crear un daño irreparable.

La educación ambiental es un puente natural para construir normas de convivencia que permita vivenciar día a día el proceso de cuidado del planeta.

El tema ecológico representa un gran potencial para favorecer el vínculo entre la escuela y la sociedad. No sólo por tratarse de un tema de creciente importancia en la vida contemporánea, sino para promover compromisos para participar en el cambio social, mediante el desarrollo de competencias para la acción responsable, utilizando las normas de convivencia como el eje motor para conseguir la concientización de la Comunidad Educativa.
           
Es preciso la escuela nos ayude, por medio de la creación de normas de convivencia, a repensar nuestros hábitos y costumbres cotidianos, tanto en lo individual como en lo colectivo, para remodelar nuestras actitudes y comportamientos en tanto sujetos individuales como organizacionales e institucionales.

h).- ERRADICAR EL APEGO MATERIAL

La base psicológica de todo sufrimiento y duelo es el apego material a las cosas y/o las personas.

El apego y la dependencia se producen porque nos sentimos incompletos; por lo tanto buscamos objetos, personas, relaciones, lugares y conceptos para satisfacer las necesidades internas.

Como la utilizamos inconscientemente para satisfacer una necesidad interna, llegamos a identificarla como propio.

Todas las cosas o personas a las que nos apegamos y sin las cuales estamos convencidos de que no podemos ser felices, son nuestro motivo de angustia que no nos deja ser felices.

Experimentamos la pérdida del objeto o persona como una pérdida de una parte importante de nosotros mismo.

En algún momento descubrimos que aquello a lo que nos aferramos es perecedero. Entonces tenemos que aprender a soltar y dejar atrás, esas falsas creencias que nos producen angustia y no ayuda para la convivencia.

i).- NO AFIRMAR SER SUPERIOR

La idea de que somos “mejores” en cualquier forma que otro, es lo que nos ha permitido justificar nuestras acciones de quitarle a otro lo que es suyo o no darle a otro lo que es nuestro.

Hemos compartido todo tipo de atrocidades contra la humanidad con el razonamiento de que tenemos el derecho de hacerlo, por nuestra raza, religión o nacionalidad “superior”.

Cuando otros usan la violencia contra nosotros, nos sentimos víctimas, pero cuando usamos la violencia contra otros, lo justificamos afirmando que nuestra razón es superior.

Debemos en definitiva, dejar de creer que nuestra razón es superior y aceptar al otro empáticamente.

j).- TENER UNA PARTICIPACION ACTIVA Y CONTINUA

Debemos lograr que el desempeño de la comunidad educativa y su misión de crear  normas de convivencia escolar se basen la participación activa y constante de todos, y se desarrollen en acuerdos, que permitan una comunidad altamente evolucionada.

Esto se lograría con pequeños pasos día a día, que transite una senda de unidad, reuniéndose en cada escuela para consensuar las nuevas formas de “Ser”, sus posibilidades, sus  desafíos para forjar un camino, que permita que la humanidad viva junta en armonía sobre nuestro planeta.