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lunes, 22 de julio de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO APOYA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y ESPIRITUAL


La sociedad actual ha experimentado una gran evolución a lo largo del tiempo, y, como tal, la educación debería adaptarse a las necesidades de esta nueva realidad social, sin embargo, seguimos aprendiendo de la misma forma que aprendían nuestros mayores, a base de memorización de contenidos teóricos que olvidamos tiempo después de haberlos aprehendido.
   
                
La educación debe centrarse en el desarrollo integral de las personas, bregar por el crecimiento personal y social, acompañando el desarrollo de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada educando.

                
Hoy en día hay que establecer programas de educación emocional y espiritual en el aula de todos los días, como complemento a la formación integral.

               
La ejecución de estos programas debe darse en forma paralela y continuada con la actividad propuesta por el Derecho Educativo para el desarrollo de la convivencia (PDECE), para la formación de todos los miembros de la comunidad educativa.

                
Cada vez con mas frecuencia se habla de educación espiritual, de la creciente necesidad de educar las emociones desde las primeras etapas de la niñez.

                
Es necesario formar a los educandos en lo emocional, la empatía y la creatividad.

                
En la actualidad es necesario dirigir la educación a las características socioemocionales de los alumnos, hacia su centro de interés, obviando la necesidad de alcanzar un objetivo final común para todos.

                
Ahora es el momento en que las emociones deben ser educadas a favor de una buena convivencia.

                
Creemos desde el Derecho Educativo que hoy es urgente incorporar a la educación emocional y espiritual como algo inherente al aprendizaje académico.

                
En la escuela actual los efectos sobre variables socioafectiva (por ejemplo, la autoestima), son prácticamente nulas.

                
El Derecho Educativo aboga por el desarrollo integral de las personas, por su crecimiento personal y social, por la formación espiritual y por el desarrollo de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada individuo.

                
Con el avance de la tecnología, en la era del conocimiento, debemos acompañar a los educandos a conocer como acceder a esos conocimientos y a desarrollar un espíritu crítico, que lo haga reflexionar para llegar a ser unas personas integras, capaces de convivir en sociedad.



miércoles, 13 de febrero de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA EDUCACIÓN DEL “SER”


En primer lugar tenemos que dejar atrás el concepto de que la educación solo se entrega en la escuela, como habita geográfico, y en segundo lugar que la enseñanza consiste en la trasmisión de conocimientos a los educandos.

                Tenemos que ver que la educación está en todas partes, a cualquier edad, y se adquiere por experiencia propia fundamentalmente.

                La educación comienza en la familia, desde el momento del nacimiento se empieza a aprender y experimentar.

                Es la familia, la que por mandato natural, debe construir los primeros escalones de nuestro “SER”.

                El primer escollo que debemos superar es el tremendo deterioro que hoy sufre el ambiente familiar en su gran mayoría; por este motivo lo que pensamos en educar debemos poner manos a la obra para construir un sustituto de la primera educación, antes de ir a la escuela.

                Debemos ocuparnos de todos esos niños desvalidos y sin educación, que se encuentran abandonados o con sus progenitores sin posibilidad de darle educación, por dificultades económicas o ignorancia de sus padres.

                Para rescatar a esos niños debemos concientizarnos como sociedad que todos hemos venido a servir y que por ello entre todos tenemos que constituir una familia alrededor de esos niños para cubrir sus necesidades educativas y naturales.

                Como sociedad debemos entender que la educación es el primer derecho humano, y que para que se cumpla ese derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de probar los medios adecuados para que esos niños reciban educación.

                Ya hemos manifestado anteriormente que el derecho a la educación, no es –como se creía anteriormente- que el niño vaya a la escuela, sino que el concepto se viene ampliando, porque no basta que asista a un lugar físico, sino que debemos asistir al menor en todo lo que necesita para poder recibir educación, como ropa, comida, elementos didácticos etc.

                También hemos dicho que la educación no es de los políticos, ni del sistema estatal; es una responsabilidad de toda la sociedad.

                De lo que se trata ahora es de ampliar ese concepto de educación, ahora también será necesario constituirnos como una gran familia para apoyar a todos los niños que necesiten por abandono, que se le pueda educar desde el nacimiento en la construcción del “SER”.

                El hombre de hoy debe ser educado construyendo su “SER” desde que nace, no podemos dar la espalda e ignorarlo egoístamente, porque de esa manera no cumplimos con el principal derecho humano  y nunca podremos superarnos como sociedad.

                Es decir que educar hoy es constituir una gran familia que ayude a que todos los niños sean educados desde su nacimiento, en forma espiritual para lograr la evolución de su “SER”.


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lunes, 5 de noviembre de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA EDUCACIÓN DEL “SER”


En primer lugar tenemos que dejar atrás el concepto de que la educación solo se entrega en la escuela, como habita geográfico, y en segundo lugar que la enseñanza consiste en la trasmisión de conocimientos a los educandos.
               
Tenemos que ver que la educación está en todas partes, a cualquier edad, y se adquiere por experiencia propia fundamentalmente.
               
La educación comienza en la familia, desde el momento del nacimiento se empieza a aprender y experimentar.
                
Es la familia, la que por mandato natural, debe construir los primeros escalones de nuestro “SER”.
                
El primer escollo que debemos superar es el tremendo deterioro que hoy sufre el ambiente familiar en su gran mayoría; por este motivo lo que pensamos en educar debemos poner manos a la obra para construir un sustituto de la primera educación, antes de ir a la escuela.
                
Debemos ocuparnos de todos esos niños desvalidos y sin educación, que se encuentran abandonados o con sus progenitores sin posibilidad de darle educación, por dificultades económicas o ignorancia de sus padres.
               
Para rescatar a esos niños debemos concientizarnos como sociedad que todos hemos venido a servir y que por ello entre todos tenemos que constituir una familia alrededor de esos niños para cubrir sus necesidades educativas y naturales.
               
Como sociedad debemos entender que la educación es el primer derecho humano, y que para que se cumpla ese derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de probar los medios adecuados para que esos niños reciban educación.
                
Ya hemos manifestado anteriormente que el derecho a la educación, no es –como se creía anteriormente- que el niño vaya a la escuela, sino que el concepto se viene ampliando, porque no basta que asista a un lugar físico, sino que debemos asistir al menor en todo lo que necesita para poder recibir educación, como ropa, comida, elementos didácticos etc.
                
También hemos dicho que la educación no es de los políticos, ni del sistema estatal; es una responsabilidad de toda la sociedad.
                
De lo que se trata ahora es de ampliar ese concepto de educación, ahora también será necesario constituirnos como una gran familia para apoyar a todos los niños que necesiten por abandono, que se le pueda educar desde el nacimiento en la construcción del “SER”.
                
El hombre de hoy debe ser educado construyendo su “SER” desde que nace, no podemos dar la espalda e ignorarlo egoístamente, porque de esa manera no cumplimos con el principal derecho humano  y nunca podremos superarnos como sociedad.
                
Es decir que educar hoy es constituir una gran familia que ayude a que todos los niños sean educados desde su nacimiento, en forma espiritual para lograr la evolución de su “SER”.



               

lunes, 26 de febrero de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO ES NATURAL Y EXIGIBLE


Parece obvio que el hablar de Derecho Educativo nos estamos refiriendo a situaciones normativas escolares que están estipuladas en disposiciones del derecho positivo nacional y/o internacional.
                
El Derecho Educativo al igual que los derechos humanos tienen origen; no en el orden jurídico positivo que le otorga un “sistema establecido”; sino en el derecho natural universal.
                
Es por esto, que el reconocimiento del Derecho Educativo y los derechos humanos se fue materializando con el desarrollo espiritual de la humanidad.
                
Es decir, que al margen de ser reconocidos por el sistema de un aparato coactivo estatal o internacional, los principios del Derecho Educativo son universalmente válidos, independiente de su reconocimiento efectivo por ciertos sistemas, órganos o individuos.
                
A la altura del desarrollo y evolución de la humanidad, debemos abandonar el prejuicio esencialista de que debe haber un único concepto de derecho.
                
No todo derecho da a su titular la facultad de desobligar a quien tiene el deber correlativo, existen derechos irrenunciables, y en especial, derechos acerca de conductas que son a la vez el contenido de deberes, tal es el caso del Derecho Educativo.
                
Identificar a los derechos con intereses, es un dilema tradicional del derecho subjetivo materialista y consumista.
                
Los derechos individuales deben estar supeditados, para su validez y ejercicio, al bien común.
                
No deben tener validez todos aquellos derechos individuales y corporativos que constituyen restricciones u obstáculos a la prosecución del bien común.  
                
El objeto del derecho tiene que ser algo que beneficie a la comunidad.
                
No basta que se trate de un derecho que sea correcto reconocer, o incorrecto privar a un individuo o corporación, para que sea el contenido de una norma, debe ser algo que se supone beneficioso a la comunidad.
                
Por ejemplo no puede un derecho gremial (corporativo) privar a la comunidad del derecho a la educación.
                
Un rasgo distintivo del Derecho Educativo y los derechos humanos es que ellos versan sobre principios naturales de fundamental importancia para la sociedad.
                
No existe derecho alguno por encima del Derecho Educativo.
                
Conclusión: El Derecho Educativo tiene una importancia primordial para la sociedad actual.



martes, 17 de octubre de 2017

EL CAMBIO INSTITUCIONAL Y VIVENCIAL

La escuela de hoy esta compenetrada de un vivir puramente materialista.

Las normas que la sustentan tienen el mismo sentido de lo que creen sus protagonistas en general y dejan de al lado una visión distinta que reconozca un grado de espiritualidad y las emociones que se desarrollan en la comunidad educativa que la integra.

Es decir que se valora todo lo que provenga de la mente racional, está sumida en una sociedad que practica valores y creencia totalmente materialista, dejando de lado todo lo que sea inherente a la alma humana, por ejemplo enseñar a los alumnos a cuidar la naturaleza.

El educando de hoy vive y se desarrolla en esta sociedad. Crece en un desconocimiento de sí mismo.

El Sistema educativo e institucional vigente se nutre de una mirada superficial e incompleta, pues la sociedad que la compone, vive en esa misma realidad.

Esto se puede reformar en el futuro, si todos participamos en el espacio escolar, y modificamos las normas de convivencia que regulan la actividad de la escuela.

Si nos proponemos a participar diariamente en las escuelas y romper con las estructuras y mandatos sociales que nos impiden desarrollarnos como seres multidimensionales, que los somos, podremos introducir patrones de conductas diferentes en los acuerdos de convivencia, para lograr de esta manera una visión distinta a la que ahora nos está sumiendo en la apatía y la desesperanza.

Es el momento de cambiar una estructura institucional compenetrada en un modo de vivir puramente materialista y consumista. Por un paradigma que contemple lo espiritual y emocional en la sociedad educacional.

Muchos padres y docentes observan que se está produciendo un cambio en sus hijos y alumnos, sin embargo les cuesta salirse de lo tradicional y observar la vida desde otros paradigmas más evolucionados.

El modelo social vigente hoy, nos ha llevado a esperar todo de otros, a obedecer a otro, en definitiva a una sociedad débil espiritualmente, sin participación en las decisiones que nos comprenden, ni tampoco rica en valores que nutran nuestro Ser.

El Ser Humano debe reconocerse como un Ser Espiritual, para de esa forma poder corregir, encausar y educar a los alumnos en el espacio escolar.

El sistema escolar actual, está lleno de conceptos aprendidos de memoria, y de evaluaciones que persiguen el mismo objetivo, repetir de memoria cuestiones que entendemos es imprescindible para nuestro futuro, pero todo está vacío de esencia y sentimiento, dejando a la deriva al “Ser” que debemos formar en la escuela.

La nueva escuela debe estar sostenida -no en los que “sabemos”- sino en lo que emitimos como seres espirituales que somos.


Los educadores de hoy deben ser pioneros de una nueva educación, de una nueva mirada, de una concepción del hombre espiritual.