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LA CREACIÓN DE LA RED INTERNACIONAL

En 2018 CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN DERECHO EDUCATIVO EN BRASIL



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miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL DERECHO EDUCATIVO Y EL MALTRATO ESCOLAR

I.- Introducción:
El Derecho Educativo al desarrollar su plan para la convivencia escolar (PDECE) debe tener como ejes rectores del mismo realizar acuerdos de convivencia que prevengan la violencia en el entorno escolar, con la meta de preservar los intereses superiores de los niños, niños y adolescentes, la focalización en los derechos humanos y la promoción de la cultura de paz.
En numerosos documentos anteriores expresamos que la violencia no se puede combatir con la violencia que genera la sanción de las normas del derecho actual, sino que debemos rechazar todos los medios represivos y/o gratificante para lograr el acatamiento de los acuerdos de convivencia; debiendo trabajar en la concientización de la comunidad educativa para que se haga cargo de la responsabilidad de su cumplimiento.
El maltrato escolar, incluye al personal docente y administrativo, directivos de escuelas, padres, madres de familia y, en su caso, tutores, como posibles generadores de maltrato escolar y como parte de una comunidad educativa.
El maltrato entre escolares que permite enfocar la atención de un problema que se presenta en específico entre miembros de la comunidad educativa, conocido como bullying.
Se debe reconocer varios tipos de maltrato entre escolares: el psicoemocional; el físico directo; físico indirecto; relacionado con las pertenencias del estudiante; sexual; verbal y por medio de las tecnologías de la información y comunicación o cyberbullying, a través de la difusión de mensajes, fotos o videos en celulares, Internet, fotografías o videos.
Por lo tanto es necesario hoy incorporar como principales normas de convivencia, acuerdos que contemple la erradicación de la violencia en las escuelas, fenómeno que impacta directamente en el rendimiento escolar y salud física y psico-emocional de quienes están expuestos a ella.

II.- Antecedentes
La Convención sobre los Derechos del Nino, en su Articulo19, se refiere al maltrato infantil, como: “toda violencia, perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, mientras que el niño se encuentre bajo la custodia de sus padres, de un tutor o de cualquiera otra persona que le tenga a su cargo”.

El Consejo Europeo, en 1981, define maltrato como “los actos y las carencias que afectan gravemente el desarrollo físico, psicológico, afectivo y moral del niño o niña, ejecutados por los padres o cuidadores o personas adultas alrededor de él o ella”.

La existencia de creencias y prácticas culturales inapropiadas, pero consideradas normales y/o validas, permitirían la reproducción en el tiempo de conductas como el maltrato (ejemplo: el castigo como forma de aprendizaje).

Se tiende a confundir educación con la aplicación de conductas violentas, considerando que si no hay violencia, no se está educando ni estableciendo una adecuada disciplina.

Es muy importante aprender a educar en vez de castigar, identificar cuáles son las emociones que nos mueven hacia el castigo y, por lo tanto, a la aplicación de cualquier tipo de violencia.

La violencia no es una consecuencia inevitable de la condición humana. Nuestra meta debe ser crear entornos positivos, no violentos para y con los niños, niñas y adolescentes, en sus hogares, escuelas, instituciones y en la comunidad.

Protegerlos contra la violencia tiene un inmenso potencial para reducir todas las formas de violencia en la sociedad

Recuerden: En las situaciones de maltrato hay una persona que se siente acosada y maltratada por otro (u otros). El maltratador se hace el fuerte y obtiene poder ante los demás. A pesar de ello, una persona que actúa así -con desprecio y falta de respeto hacia otro- realmente no es valorada, respetada o admirada sino temida. Lo único que conseguirá será el miedo de los demás, no su respeto.


III.- Leyes sobre mal trato escolar
En los últimos tiempos están elaborándose numerosas leyes y proyectos de leyes tanto en los ámbitos nacionales como provinciales, sobre el maltrato escolar. Si bien estos dispositivos legales pueden servir como marco jurídico para las comunidades educativa, creemos más conveniente que se trabaje diariamente en los acuerdos y normas de convivencia como medida eficaz para poder combatir el mal trato escolar.
El objetivo de las leyes es garantizar el derecho a una convivencia pacífica, integrada y libre de violencia física y psicológica, como también orientar la educación hacia criterios que eviten la discriminación, fomenten la cultura de la paz y la ausencia de maltrato físico o psicológico, conocido con el término de "Bullying".
Se considera especialmente graves los hechos de violencia ya sea física o sicológica, que cometan adultos a alumnos miembros de la comunidad educativa.
La agresión puede ser por medios tecnológicos o cualquier otro medio, por tanto las normas deben  incluir al hostigamiento realizado por medios virtuales. Por ejemplo: el o los alumnos que insultan o amenazan reiteradamente por Facebook a un compañero, desde el computador de su casa o desde un ciber café, también realizan acoso escolar, aunque no se encuentren en el ámbito de la escuela.
Hoy ya no solo es la agresión y el acoso físico de frente, sino a través de las redes sociales y correos electrónicos, es decir, el acoso ya no solo es exclusivo de la escuela, ahora se da en la vida y hogar de los niños, niñas y jóvenes acosadores y víctimas, por lo que se ha extendido el daño que causa.
Si bien el maltrato escolar no es un fenómeno nuevo, recientemente, la tecnología y las redes sociales han multiplicado exponencialmente el alcance y el impacto de este problema. El acoso cibernético (o cyberbullying) se lleva a cabo en Internet y con teléfonos celulares y puede tener, como el acoso escolar, consecuencias negativas en la salud mental: el abuso de sustancias y el suicidio. 
Un niño que se siente intimidado y maltratado por sus compañeros de forma repetida y sostenida, expuesto a agresiones físicas, verbales o sociales, es un niño en riesgo. El bullying es inaceptable, afecta tanto al niño acosado, al acosador y al espectador. No es “cosa de chicos’ y desde ya que no es un juego. 

IV.- Recursos del Derecho Educativo para sensibilizar y concienciar contra los malos tratos en la escuela
Acciones:
Es conveniente comenzar a tratar el tema del bullying, acoso escolar o maltrato de forma positiva. Es decir, trataremos de favorecer los buenos tratos y las relaciones positivas entre todas las personas que conviven en la escuela.
Ayudemos a la comunidad educativa a participar y acordar normas de convivencia que logren poner de manifiesto su voluntad para erradicar todo mal trato escolar.

Medidas para aplicar en la escuela:
  • Formación del docente para el conocimiento, detección y actuación ante situaciones de acoso escolar.

·        Crear un grupo de docentes comprometido con la mejora de la convivencia

  • Reuniones con padres y tutores, charlas sobre el tema y sobre aspectos de la educación familiar relacionados.

Medidas para aplicar en el aula:

·       Acordar normas de aula sobre agresiones y amenazas: Ejemplos: “No intimidaremos a otros compañeros”, “Intentaremos ayudar a los que sufran alguna agresión”, “Nos esforzaremos en integrar al alumno que se aísla con facilidad”… Analizar situaciones: estudios de casos, role-playing o vídeos. Favorecer la empatía.
·       Prestar atención a las conductas positivas y reforzarlas: Valor del elogio.
·       Establecer las consecuencias que correspondan por el incumplimiento de las normas: reparaciones. Los mejores resultados se obtienen con elogios generosos.
·       Realizar "Asambleas de Clase" para el seguimiento de las normas.
·       Favorecer el aprendizaje cooperativo y el trabajo en grupo.
·       Crear un clima positivo: Organizar actividades colectivas de dinámicas de grupo, excursiones tutoriales, actividades festivas...
·       Realizar reuniones con las familias.
·       Crear la Comisión o el Observatorio de Convivencia del Aula: Constituida por el docente tutor y el Alumno Ayudante o Mediador del grupo (en el caso de que lo hubiese). Revisar el ambiente de convivencia y las relaciones sociales en el grupo-clase, analizar problemas y situaciones individuales...




Medidas individuales:
·       Hablar con la víctima: Importancia de comunicar su situación. Garantizar su protección y seguimiento del problema. Informarle de los pasos que se van a dar.
·       Hablar seriamente con el alumnado agresor: Actuar con rapidez. Mensajes claros. Hablar por separado con agresores, después reunir en grupo. Si la actitud del alumnado agresor no es positiva, implicar a la Comunidad Educativa. 
·       Hablar con los padres: ¿Qué pueden hacer los padres del alumno agresor? ¿Qué pueden hacer los padres de la víctima? 
·       Ayudar a la víctima a integrarse en el grupo. 
·       Trabajar con las familias del alumno agresor y víctima. 


V.- Orientaciones al docente sobre el maltrato escolar:

Debe sospechar que un alumno sufre maltrato cuando:

- Observó cambios de actitud: tristeza, depresión, falta de autoestima, aislamiento, poco comunicativo...
- No quiere mantener relaciones con compañeros, o éstas son escasas o nulas.
- Le desaparece material, libros... con frecuencia
- Se queja de ser insultado, burlado, agredido...
- Rehúye encontrarse por la calle con personas del entorno escolar.
- Recibe abucheos repetidos.
- Le roban objetos: ropa, mochilas, cuadernos, libros, etc.
- Se produce una sumisión incondicional a otros alumnos.
- Absentismo escolar.
- No participa en salidas del grupo en actividades extraescolares.
- Aparecen pintadas del nombre de un alumno en puertas y paredes.
- Muestra evidencias físicas de violencia y de difícil explicación.


Debe fijarse en:
- La relación en los pasillos.
- La relación en el patio.
- El momento de entrar y salir de la escuela.

Qué debe hacer:

- Intervenir sin dilación sobre los protagonistas y sus sentimientos: sobre la víctima, el agresor y los espectadores.
- Hacer conscientes a los involucrados desde el primer momento del daño y perjuicio que actos humillantes pueden causar en una persona.
- Comunicar los hechos a la comunidad educativa, en su caso, para que se canalicen a través de ella todas las medidas.
- Trabajar con la comunidad educativa, en su caso, los temas siguientes:
     • La violencia escolar, pasando al principio un cuestionario, realizar un test socio métrico. A los alumnos, anónimo, para que podamos conocer la actual y, en su caso, prevenir esta problemática.
    • Reacción ante las situaciones conflictivas.
    • Favorecer las relaciones positivas.
-- Derivar inmediatamente hacia el estamento que mejor pueda resolverlo, Jefatura de estudios o Departamento de orientación, para que tome las medidas oportunas.

Debe sospechar que un alumno está ejerciendo maltrato cuando:

- Mantiene comportamientos agresivos:
        . Ejerce maltrato
        . Realiza bromas pesadas
        . Manifiesta ira descontrolada por razones poco significativas
       .  Insulta y amenaza a sus compañeros.

- Ignora los derechos de los demás.
- Mantiene una intolerancia y actitudes prejuiciosas a las diferencias de los demás.
- Se muestra enfadado con frecuencia, impaciente y emplea tonos despreciativos en sus             valoraciones sobre los demás.
- Se siente con frecuencia insatisfecho, sin motivación para trabajar con los demás.
- Trata de imponer sus criterios utilizando la agresividad verbal o física.
- No controla sus reacciones.
- Tiene un historial previo de problemas de disciplina y de violencia.
- Pertenece a pandillas violentas.
- Tiene peleas con los compañeros y/o familiares.
- Destruye el material de los compañeros o de la escuela.
- Posee objetos que pueden ocasionar violencia.
- Realiza amenazas para hacerse daño así mismo o suicidarse.
- Suele ser fuerte físicamente.
- Posee escasas habilidades sociales.
- Tiene dificultades para seguir normas.
- Mantiene relaciones negativas con los adultos.
- Ofrece bajo rendimiento escolar.
- Nula capacidad autocrítica y alta autoestima en aspectos no escolares.

Qué puede hacer:

- Hablar directamente sobre lo que está pasando.
- No ocultar la información o la sospecha que se tiene y afrontar la situación.
- Informarle claramente y sin concesiones de que estas situaciones deben pararse y que es su deber reparar los daños y cambiar su actitud.
- Ponerte en contacto con el instituto, a través del tutor, departamento de orientación, Jefatura de Estudios, para conocer con detalle su actitud en relación con los compañeros.
- Indagar sobre su participación en grupos que actúan impunemente y comunicarle que debe romper ese tipo de vínculos, saliendo del grupo si es necesario.
- Ofrecerle tu ayuda para que pueda modificar la situación social en la que se encuentra.
- Hacerle ver que esas conductas son dañinas y peligrosas tanto para las víctimas como para él y que este problema nos preocupa tanto o más que el rendimiento académico y que nos sentimos en la obligación de atajarlo.
- Nuestra actitud debe de ser firme y decidida de rechazo hacia esos comportamientos, sin necesidad de incluir la amenaza ni la violencia.
- Dejarle claro que los pasos que damos son precisamente porque nos preocupa y porque nos sentimos obligados a hacerlo para mejorar su desarrollo personal.
- Hay que obligarle a reparar los daños.
- Una vez puestas las medidas, observar cuidadosamente los posibles cambios.


miércoles, 29 de mayo de 2013

EL DERECHO EDUCATIVO Y UNA ESCUELA DEMOCRATICA PARA CATAMARCA (ARGENTINA)



Para construir una escuela democrática en la provincia de Catamarca; República Argentina;  se analiza en este documento: la conformación de los Consejos Escolares Consultivos; la propuesta de ejecución de las normas de convivencia escolar y la implementación de las Leyes Provinciales Nº  5.189 y  Nº 5.194 en las Unidades Educativas de toda la provincia de Catamarca.
La aplicación y puesta en marcha de las Leyes Provinciales 5.189 Creación del programa provincial de prevención de la violencia escolar y 5.194 Creación del programa de prevención y atención del maltrato infantil, y de lo dispuesto en sus textos normativos, coadyuvará a la concreción  de una escuela democrática,  donde los conflictos son resueltos en estrecha colaboración con todos los miembros de la comunidad educativa, de una manera constructiva y sin violencia, preparando al personal y alumnos para la prevención  y la resolución de los problemas que se presentan a diario.
La comunidad educativa debe estar preparada para garantizar que todos sus miembros conozcan las normas de convivencia elaboradas y que les otorgue derechos y responsabilidades.
Para el logro de estos objetivos se hace necesario realizar talleres reflexivos con los padres, docentes y no docentes,  sobre los mecanismos de control y resolución de conflictos en la educación (articulo 8 inciso “d”) de la Ley 5.194 y Articulo 3º de la Ley 5.189.
Al implementar ambas leyes se deben dirigir las acciones principales al objetivo de que todo caso de violencia sea investigado y tratado con la mayor prontitud posible y  que sea examinado en profundidad, ya que sean alumnos o cualquier otro miembro que integre  la comunidad educativa, los implicados en el hecho.
De  conformidad a lo establecido en ambas normas se crean programas tendientes a la prevención de la violencia escolar y del maltrato infantil  en la totalidad de los servicios educativos de los distintos niveles y modalidades del sistema educativo provincial.
Se entiende por prevención toda acción social o educativa dirigida a la consecución de los objetivos fijados por ambas normas en su articulado.
En el caso de la Ley 5.194, además de la prevención se pretende la detección y atención del mal trato infantil en el ámbito de las instituciones  escolares.   
A los fines de poner en marcha el plan de acción que se determinan en ambas  leyes es necesario ejecutar los siguientes pasos:
·        Creación en forma inmediata del Comité contemplado en el artículo 4to. De la Ley 5.194 y el Consejo Consultivo permanente establecido en el artículo 5º de la Ley 5.189, ambos organismos serán rectores de las acciones y estrategias que se desarrollen para lograr los objetivos fijados en ambas normas.
·        Urgente articulación de los programas existentes en el ámbito provincial y nacional sobre el desarrollo de la convivencia escolar, formación ciudadana, consejos escolares, formación en valores, cultura de paz, etc.
·        Sensibilizar y concientizar a alumnos, padres, docentes, directivos, supervisores y en general a todos los estamentos que conforman el concepto de Comunidad Educativa (Articulo 2º Inc. “b”) de la Ley 5.189.

Para lograr este objetivo “concientización “es necesario implementar las siguientes acciones:
ü Realizar talleres reflexivos con los padres, docentes y no docentes, sobre convivencia, valores de la cultura de paz; resolución de los conflictos por medio de la mediación y el consenso; la problemática del mal trato infantil, y la acción para detectarla y prevenirla.
ü Formar y capacitar docentes, directivos y supervisores mediante cursos, seminarios, talleres y jornadas de reflexión en políticas, estrategias y técnicas tendientes a prevenir y eliminar la violencia escolar y el mal trato infantil.
ü Promover medidas de índoles técnicas-pedagógicas-didácticas; administrativas y culturales, que faciliten la eliminación de la violencia escolar en sus múltiples expresiones y proporcionen información y herramientas al educando para identificar el posible mal trato hacia su persona.
ü Detectar y trabajar en forma concreta sobre las conductas que distorsionan  la convivencia en la escuela y analizar sus problemáticas mediante encuestas y talleres realizados con ese fin.
ü Crear en cada comunidad educativa un centro de atención a las víctimas y apoyo a denuncias de casos de maltrato infantil, promoviendo el trabajo conjunto de la familia y de la escuela en la tarea de prevención.
ü Realización de eventos y actividades para educar a toda la comunidad educativa en valores de la cultura de paz (programar charlas, conferencias, seminarios, cine-debates, teatro, etc.).Con ello se logra también la formación ciudadana democrática, por medio de la participación en el ámbito escolar; y al involucrar a todos los sujetos  de la comunidad educativa en distintas actividades programadas.
ü Revisión y reforma de las normas de convivencia vigente y/o creación de nuevas normas con la participación de todos los sectores  e integrantes de la Comunidad Educativa. El objetivo es plantear líneas de reflexión y análisis partiendo de los problemas de la práctica cotidiana y concluir en nuevas propuestas de normas alternativas.
ü Concientizar a todos los integrantes de la comunidad educativa que la construcción de las normas de convivencia y valores que la sustentan, se logran solamente en un marco de diversidad , aceptación y respeto mutuo entre todos y cada uno de los sujetos involucrados ; y sostenidas sobre acciones reciprocas y no sobre acciones coactivas y competitivas.

A los efectos de lograr la participación de los padres y comunidad educativa en la concreción y puesta en marcha de los Consejos Escolares Consultivos y la formación ciudadana aconsejo:
ü Se conforme en cada escuela, asociaciones de padres y asociaciones de cada sector de la comunidad educativa, para que procedan a elegir sus autoridades y representantes en las distintas actividades a desarrollar en el ámbito escolar.
ü Para ello es necesario se contemple la creación en cada uno de los establecimientos de una Comisión de orientación encargada de llevar adelante las acciones del plan propuesto en las leyes.
ü Por último todo centro educativo forma parte de la comunidad local, por lo que la cooperación y el intercambio de información  con otras entidades locales  políticas-culturales, sobre la implementación de ambas leyes, serán  esenciales para la prevención y resolución de la violencia escolar y el Maltrato Infantil.
NOTA: Los textos completos de las Leyes Provinciales Nº 5.189 y 5.194; se encuentran en la zona de descarga de la pagina Web: www.derechoeducativo.mex....Derecho Educativo


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jueves, 22 de septiembre de 2011

La empatía condimento esencial para los acuerdos de convivencia

La empatía es de vital importancia para la actividad de la Comunidad Educativa en busca de lograr un consenso para la realización de las normas de convivencia en la escuela. Se la define como "la capacidad o proceso de penetrar profundamente, a través de la imaginación, dentro de los sentimientos y motivos del otro" En un sentido menos académico, implica ponerse "en los zapatos, o en la piel del otro", de manera de entender realmente sus penas, sus temores, o más positivamente hablando, sus alegrías. La empatía es fundamental en la comunicación humana. La palabra comunicación deriva de COMÚN, lo que tenemos en común. Por lo tanto, empatía es la capacidad de ver cada vez más aspectos positivos del otro, tener más aspectos en común. Eso depende de uno mismo. Empatía es la capacidad de poder experimentar la realidad subjetiva de otro individuo sin perder la perspectiva de tu propio marco de la realidad, con la finalidad de poder guiar al otro a que pueda experimentar sus sentimientos de una forma completa e inmediata. Es la capacidad que tiene el ser humano para conectarse a otra persona y responder adecuadamente a las necesidades del otro, a compartir sus sentimientos, e ideas de tal manera que logra que el otro se sienta muy bien con él; es la capacidad de escuchar al otro, sin emitir juicios ni consejos. ES ponerse en el lugar del otro sin perder la propia identidad. El proceder con empatía no significa estar de acuerdo con el otro. No implica dejar de lado las propias convicciones y asumir como propias la del otro. Es más, se puede estar en completo desacuerdo con alguien, sin por ello dejar de ser empáticos y respetar su posición, aceptando como legítimas sus propias motivaciones. La empatía es una destreza básica de la comunicación interpersonal, ella permite un entendimiento sólido entre las personas, en consecuencia, la empatía es fundamental para crear normas de convivencia que atiendan el objetivo común y el bien de todos. Uno de los elementos clave que forma la inteligencia emocional, es la empatía, la cual pertenece al dominio interpersonal. La empatía es el rasgo fundamental de las relaciones interpersonales que se realizan en la escuela entre directivos, docentes, padres, alumnos y todo integrante de la comunidad educativa, para lograr exitosas normas de convivencia. Es sin duda una habilidad que, empleada con acierto, facilita el desenvolvimiento y progreso de todo tipo de relación entre las personas. Así como la autoconciencia emocional es un elemento importantísimo en la potenciación de las habilidades intrapersonales de la inteligencia emocional, la empatía viene a ser algo así como nuestra conciencia social, pues a través de ella se pueden apreciar los sentimientos y necesidades de los demás, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el afecto y la sensibilidad; en logro de normas de convivencia que prioricen el bien común. No es raro que se crea comprender al otro sólo en base a lo que notamos superficialmente. Pero lo peor puede venir al confrontar su posición con la nuestra y no “ver” más allá de nuestra propia perspectiva y de lo aparentemente “evidente”. A través de la lectura de las necesidades de los otros integrantes de la comunidad educativa, podemos reajustar nuestro actuar y siempre que procedamos con sincero interés ello repercutirá en beneficio de nuestras relaciones comunitarias en la escuela. Mahatma Gandhi sostenía lo siguiente “las tres cuartas partes de las miserias y malos entendidos en el mundo terminarían si las personas se pusieran en los zapatos de sus adversarios y entendieran su punto de vista”; en coherencia con ello, él decidió no proceder con violencia en su propósito por lograr la independencia de su país, y contra todo pronóstico la “resistencia pacífica” que propulsó fue el arma decisiva en la consecución de la ansiada liberación de su patria, la India. Debemos darnos cuenta que existen sutiles “armas” que podemos usar en beneficio propio y de los demás, que no son para destruir sino para hacer florecer relaciones provechosas en aras de nuestro crecimiento como seres humanos en el ámbito escolar y social. Finalmente, no es exagerado sostener que las bases de las normas de convivencia escolar deben hallarse en la empatía como elemento esencial.

viernes, 9 de mayo de 2008

EL EMPLEO ESCOLAR DEL DERECHO EDUCATIVO

I.- Otros niños, otra pedagógica, otro derecho

Las características de los niños y niñas de hoy, no solamente denotan cambios en su excelente capacidad cognitiva, sino que también han transformado sus percepciones en todos los ámbitos, destacándose su agudo nivel de empatia y la posesión de una sorprendente apertura psíquica y espiritual, cambios que no son canalizados correctamente a nivel familiar ni escolar.

Es por ello, que hoy se necesita mas que nunca, de una capacitación especial de padres y profesores; esta capacitación debe realizarse en forma urgente en la propia escuela, por medio de la practica diaria de la convivencia, basada esta, en normas que contengan los valores fundamentales y que sean creadas, reformadas y aceptadas por toda la Comunidad Educativa, mediante su efectiva participación democrática.

El derecho debe acompañar a la nueva escuela, como instrumento principal de la interrelaciones subjetivas, acomodando su perfil en el nacimiento de una nueva humanidad, en la creación de un nuevo derecho, que acomode sus normas de convivencia a características especiales basadas en la expresión del sentimiento y no en su represión, normas de conducta cuya motivación sea el cimiento de la solidaridad y el amor; y no la competencia, la confrontación y la agresión.

Los fines a conseguir por medio de las normas del nuevo derecho deben ser el bien común, la ética, y la paz, erradicando definitivamente todo objetivo egoísta, dañino e inmoral de la Comunidad educativa y por lógica de la unidad escolar.

John White, miembro de la Asociación Antropológica Americana plantea que: “Se está perfilando una nueva humanidad, que se caracteriza por una psicología ya modificada”; eso se trasluce en que tenemos en nuestra casa y/o en el aula, a un niño/a cuyo aparato sensorial y emocional ya es más sensible; por lo que es capaz de percibir espectros energéticos y cognitivos que a veces el mismo adulto no percibe. Es por esto, que el mencionado investigador habla de un giro de la humanidad en su conjunto y lanza la posibilidad de la aparición del Homo Noeticus, el hombre de conciencia.

Es basada en estas transformaciones que proponemos que el Derecho Educativo elabore en cada ámbito escolar un programa especial que denominamos “Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (P.D.E.C.E.)” con el objeto de activar diariamente la concientización de la Comunidad Educativa y tendiente a que la misma elabore y experimente sentimientos y pensamientos propios basados en valores genuinos, que conformen normas de convivencia sostenidas por el deseo del bien común y dirigidas a privilegiar la cultura de paz; y que su realización se formalice por medio de la aceptación de todos y el deseo ferviente de no querer imponerle al otro sus razones, sino que las normativas se basen en el respeto a los sujetos que integran el ámbito escolar y comunitario.

Es decir que si llegamos a la conclusión de que las características de los niños/as de hoy, no son solamente sus altas capacidades cognitivas, sino que contemplamos también sus amplias percepciones en todos los ámbitos, sus agudo nivel de empatia y sus sorprendentes aperturas psíquicas y espirituales.
Al mismo tiempo observamos una capacidad que los hace capaz de comprender y experimentar los sentimientos y pensamientos de los otros; sorprendiéndonos que puedan ver los diferentes aspectos de una misma cosa y también el contenido multidimensional de la misma, ha llegado el momento de pensar y concebir una pedagogía nueva destinada a ayudar al educando a desplegar una motivación solidaria y amorosa, no competitiva ni agresiva, al mismo tiempo que logre un sentido de identidad inclusiva-colectiva, no aislada-individual y también aptitudes que sostengan propósitos benevolentes y éticos, eliminando en las escuelas aquellas conductas dañinas, violentas e inmorales.

Es precisamente a esa “nueva pedagogía”, a la que debe apuntalar el derecho en las escuelas, formando normas de convivencia basadas en principios y valores no negociables, que surjan de una Comunidad Escolar consustanciada por una visión especial del Derecho Educativo, y lograda mediante el desarrollo del plan especial que venimos propiciando en nuestros documentos.


<em>II.- La transformación del Derecho y la Escuela

El Derecho Educativo emplea a la escuela como un laboratorio social, para procurar la legitimación del derecho; y la escuela debe emplear al derecho para concientizar a toda la Comunidad Educativa –no solamente a los alumnos- de una participación democrática activa en la conformación y aplicación de las normas de convivencia escolar.

Pero para lograr este objetivo, primero el derecho debe ser transformado en su visión y concepción.

El derecho debe dejar de ser represivo, basado en el miedo al castigo para lograr su cumplimiento. Precisamente el derecho fue perdiendo legitimidad y consenso en la sociedad, a medida que los preceptos impuestos querían manipular la conducta de las personas, por medio de la sanción o el soborno, produciendo en ellas una resistencia, al ser obligados a obedecer una disposición autoritaria, impuesta por otros sujetos, sin su participación ni aceptación, y que tampoco se basaba en valores fundamentales ni estaban destinadas al bien común.

El derecho en el laboratorio escolar debe ser conformado y aceptado por todos los integrantes de la Comunidad Educativa, que tiene necesariamente que participar y tener conciencia plena de que las normas de convivencia que se pone en vigencia en el ámbito escolar, deben ser respetada por su perfil especial, y que la mismas tienden a lograr, el bien común de todas y cada uno, de los sujetos que integran la comunidad escolar.

Si como expresamos anteriormente la “nueva humanidad” no se va a conformar en un Homo Sapiens, sino en un Homo Noeticus (hombre de conciencia); debemos trabajar para lograr que el nuevo derecho se base en la conciencia de su acatamiento y no en el cumplimento por miedo a la sanción.

Para poder lograr esta transformación del derecho debemos estructurar u plan especial (P.D.E.C.E.), para implementar en las escuelas la formación futura de una Comunidad Educativa concientizada en hábitos de aceptación y respeto por el otro y de confianza en solucionar sus diferencias por medio de la negociación, escuchando y comportándose como una persona que sabe estimular al prójimo y dar amor.

Para conseguirlo, lo primero es organizar el ámbito escolar de tal forma que todos y cada uno de los integrantes de la Comunidad Educativa puedan participar de la actividad diaria escolar, involucrándose en la misma, interesándose por el centro escolar, y que cada integrante de esa comunidad, docentes, alumnos, padres, no docentes, exalumno etc.; esté preparado para comprender que lo único valedero para alcanzar los objetivos de bien común es conseguir vencer los obstáculos que se presenten por medio de la negociación permanente y continua.

También es necesario consignar que para lograr trasformar nuestra conducta actual, debemos comprender y practicar concientizarnos que es necesario eliminar hábitos de culpar al otro, de quejarse, de criticar, de insistir, de amenazar, de castigar o sobornar al prójimo. Estos malos hábitos lo debemos trasmutar por hábitos de aceptación y estimulación de los otros integrantes de la comunidad escolar; debemos aprender a escuchar al otro y respetar sus ideas, no discriminando y apoyando el bien común y confiando siempre que podremos solucionar nuestras diferencias por medio de la mediación.

Todo estos hábitos deben estar aprendidos y practicados, formando una conciencia clara en todos los integrantes de la Comunidad Educativa, antes de que se plasme el nuevo derecho en las normas de convivencia escolar, con la participación y aceptación de todos y cada unos de sus integrantes.


III.- Conclusión

Es nuestra propuesta que el derecho se emplee en la escuela como un soporte principal de cambio de conciencia y hábitos destinados a formar una nueva humanidad, lejos de los vicios actuales que desencadenan violencia y frustración en la comunidad mundial.

Es nuestro anhelo que este plan de cambio en la pedagogía y en el Derecho Educativo se lleve a cabo en todas las comunidades y escuelas, realizándose talleres y cursos de perfeccionamiento, cuyos objetivos sean la concientización de los docentes, padres y adultos de la necesidad del cambio y la transformación, para lograr en definitiva que por medio de la escuela se permita en forma inmediata que los nuevos niños/as se les brinde una educación acorde a su alta sensibilidad física y emocional, atendiendo en forma especial su aspecto social, ético y espiritual.