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LA CREACIÓN DE LA RED INTERNACIONAL

En 2018 CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN DERECHO EDUCATIVO EN BRASIL



martes, 21 de abril de 2020

EL DERECHO EDUCATIVO ES UN CAMINO DE CREENCIAS


El derecho es la creencia en la corrección, tanto del patrón de conducta exigida por las normas, como de la fuerza correlativa con que se sanciona al infractor y que desemboca en la obediencia al patrón normativo.

Todo lo que crees es mentira. Todo lo que ves del mundo es imaginación. Hay que entender que las creencias son creaciones.

Las creencias comienzan siempre por ser ocurrencias o ideas en sentido estricto. Lo que ocurre es que esas ideas se consolidan al punto de transformarse en realidad misma, en referencia básica desde la cual actuamos y con la que contamos en todos los órdenes de la vida.

Muchas personas saben que es mentira, pero mantienen la creencia hasta que le sirve, cuando deja de servirles, la sueltan.

Cuando se cree en una idea significa que esta idea es la realidad y, por tanto, dejamos de verla como idea.

Las creencias son los cimientos que soportan todo lo demás, constituyen la base de nuestra vida. Toda nuestra conducta, también la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias.

Con nuestras creencias estamos inseparablemente unidos, al contrario, acontece con las meras ideas, de las que siempre nos separa una distancia infranqueable: la que va de lo real a lo imaginario.

Podemos decir: las normas son razones para actuar mediante la creencia. La obediencia al derecho, en su doble vertiente de aceptación del poder y ejecución del poder por los órganos encargados al efecto, hunde sus raíces en la sumisión traditiva articulada por la creencia. Y autoridad viene de la voz “aígere” que significa «hacer creer»".

El pensamiento evoluciona, pero nuestras creencias no. Nuestras creencias siempre nos van a llevar a algo igual a lo que estamos viviendo. Si por ejemplo tu crees que para que algo funcione tiene que usar el “castigo”; como hace 40 años; estas equivocado, pero eres cautivo de tus creencias.

En Argentina como en Latinoamérica se creía que el campesino (mayoría inmigrante) debía trabajar el suelo para beneficio del dueño de la tierra, y por esa desigualdad, el campesino pretendía que sus hijos estudiasen, para conseguir una profesión autónoma; o que el certificado que obtenía podría darle una posición social mejor.

La importancia de la creencia en nuestro quehacer cotidiano es cuantitativamente grandiosa, aunque no seamos conscientes de ello.

Nada hay más desigual que la relación jurídica, en la que alguien por su propia función manda y otros, también por definición, obedecen.

El sistema educativo sostenía que concurrir a la escuela publica era una de las mejores garantías para lograr el ascenso y la inclusión social y esa creencia fue afianzándose y consolidándose en la creencia de la sociedad que adopto el sistema materialista y capitalista.

El Derecho Educativo, es la creencia en la corrección tanto del patrón de conducta exigida por las normas como de la fuerza correlativa con que se sanciona al infractor y que desemboca en la obediencia al patrón normativo.

La educación publica obligatoria era un recurso plasmado en las normas educativas del siglo pasado para lograr vencer el alfabetismo y los programas estaba concebidos para preparar personas para las fábricas que estaban en auge, lo mismo que el sistema capitalista.

Este compendio de normas educativas saco a mucha gente de las tareas del campo y los fue amontonando en los centros urbanos.

El Derecho Educativo está compuesto por normas cuyo carácter vinculante es admitido, no por la bondad de su contenido sino por provenir de la voluntad de una autoridad reconocida; de un sistema o una persona a la que se debe obedecer.

La obediencia, a diferencia de la conformidad, brota de las desigualdades humanas. Nada hay más desigual que la relación jurídica, en la que alguien por su propia función manda y otros, también por definición, obedecen.

El derecho es, antes que nada, fuerza que se impone de hecho.
A la creencia no se le aplica la contradicción, no se la refuta con razonamientos, pues, la creencia, como decía Nietzsche, no es la consciencia de la verdad, sino un «tener por verdadero».

Las creencias puedes cambiarlas con frecuencias; deja de justificar tus creencias, cada vez que te justificas, alimenta esa creencia, en la medida que defendemos nuestras emociones, defendemos nuestros miedos y nuestras rabias.



martes, 7 de abril de 2020

DIPLOMADO INTERNACIONAL EN DERECHO EDUCATIVO


Es un gran gusto que me puedan acompañar en este curso de Derecho Educativo, tendiente a compartir la nueva visión que se esta consolidando día a día, sobre la necesidad de contar con su aporte, para lograr la paz social.




Esta preocupación que esta dirigida a dar importancia al derecho como herramienta principal de la educación; y se encuentra dirigida a la transformación profunda del sistema educativo; se debe tanto motivos internos y externos del ámbito de la educación y su vinculación a desafíos generalizados en todos los países



domingo, 8 de marzo de 2020

LA EVOLUCIÓN DEL “SER” CON LA EDUCACIÓN ESPIRITUAL


La sociedad actual ha experimentado una gran evolución a lo largo del tiempo, y como tal, la educación debería adaptarse a las necesidades de esta nueva realidad social, sin embargo, seguimos aprendiendo de la misma forma que aprendían nuestros mayores, a base de memorización de contenidos teóricos que olvidamos tiempo después de haberlos aprendidos.

La educación debe centrarse en el desarrollo integral de las personas, bregar por el crecimiento personal y social, acompañando el desarrollo de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada educando.

Hoy en día hay que establecer programas curriculares de educación emocional y espiritual en el aula de todas las escuelas, como complemento a la formación integral.

La ejecución de estos programas, deben darse en forma paralela y continuada con la actividad de formación de todos los miembros de la comunidad educativa.

Cada vez con mas frecuencia se habla de educación espiritual, de la creciente necesidad de educar las emociones desde las primeras etapas de la niñez.

Es necesario en la actualidad, formar a los educandos en la emoción, la empatía y la creatividad.
Se aconseja como necesario dirigir la educación a las características socioemocionales de los alumnos, hacia su centro de interés, obviando la necesidad de alcanzar un objetivo final común para todos.

Ahora es el momento en que las emociones deben ser educadas a favor de una buena convivencia y el disfrute de una vida espiritual.

Creemos desde el Derecho Educativo, que es urgente incorporar a la educación la enseñanza de lo espiritual y emocional, como algo inherente al aprendizaje académico.

En la escuela de hoy, los efectos sobre variables socioafectivas (ejemplo: la autoestima) son prácticamente nulas.

El Derecho Educativo aboga por el desarrollo integral de las personas, por su crecimiento y evolución personal y social, por su formación espiritual y por el desarrollo de su capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada individuo.

Con el avance de la tecnología, en la nueva era del conocimiento, debemos acompañar a la persona humana a conocer como acceder a esos conocimientos.

También a lograr desarrollar un espíritu critico que los haga reflexionar para llegar a ser unas personas integras capaces de vivir en plenitud.

jueves, 28 de noviembre de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA REVALUACION DE LOS VALORES


Actualmente en todo el mundo se está produciendo una revaluación de los valores éticos, religiosos y espirituales básicos, con una implicación para la moralidad y incidencia en el Derecho Educativo.

  Ha surgido una serie de mitos, sistemas, y discusiones, así como una serie de preguntas, dudas y conflictos que deberían ser trasladados al ámbito educativo.

En diversas partes del mundo se crearon información espiritual que fundaron las principales religiones; que con el transcurso del tiempo no trajeron certidumbre, ni mucho menos paz.

Por el contrario, competían entre ellas, usando los sistemas de creencias religiosas como justificación y base de persecución, odio y genocidio.   Sus enseñanzas se contradecían produciendo la perdida de credibilidad y un impacto negativo en la opinión publica.

En muchos casos las creencias religiosas fueron impuesta por el miedo.

A lo largo de los últimos siglos el emerger del dominio de la ciencia a reducido mas la credibilidad de dogma religioso y las autoridades eclesiásticas.

Los dogmas religiosos fueron reemplazados por las creencias ideológicas, que, de un modo paradójico, han resultado ser tan opresivas como los dogmas que debían reemplazar.

Todo esto llevo a que se produjera una fusión del extremismo político y el fanatismo religioso que amenaza al mundo con su violencia e intolerancias.

Actualmente la crisis de credibilidad e integridad esta deshaciendo el tejido mismo de todos los niveles de la sociedad.

Las instituciones y los baluartes históricos de honradez, valores en que la sociedad a confiado a lo largo de la historia, están siendo atacados políticamente y otros caen en desgracia y en el escandalo casi a diario.

En esto se incluyen no solo los gobiernos, los líderes mundiales, las ideologías políticas dominantes, las instituciones religiosas, las universidades y los sistemas escolares.

Hay que tener en cuenta que hasta ahora las sociedades estaban y están dominadas por el miedo que produce la fuerza bruta.

La fuerza era y pretende seguir siendo, el principal fundamento de gobierno para dominar las sociedades imponiendo sus sistemas de creencias mediante amenazas, coerción y engaños.

El Derecho Educativo, es sobre todo un derecho de paz, y tiene que velar para que los alumnos aprendan a identificar los sistemas de creencias y comulguen con la esencia mas intima de su “Ser”.

Que entiendan que esa esencia está más allá del ego, no teman, sean libres, inmunes a la critica y no retrocedan ante ningún desafío, porque no son inferiores ni superiores a nadie.

Las escuelas deben incorporar rápidamente la enseñanza de la Espiritualidad,  que les ayude a los educandos a comprender la confusión en la que esta sumida la sociedad humana actual, y rever los nuevos desafíos de los valores morales y éticos de la comunidad.




martes, 15 de octubre de 2019

Crónica de una aventura del Derecho Educativo

   
Marilu Camacho Lopez
8 de octubre a las 20:12
MASISEA, PERÚ. Una región de la Amazonia, está en los ojos del mundo.
Nunca pensé que el derecho educativo llegaría hasta estos lugares de la Amazonia.
Mañana inicia el Curso Internacional: El futuro del gobierno y el Primer Encuentro Internacional en la Amazonia por el cambio climático. Desde este hermoso rincón del mundo estaremos participando con nuestra ponencia "El derecho educativo como coadyuvante en la formación ciudadana para la atención del cambio climático".
Hoy fue un día muy intenso, adentrarte a la selva amazonica y entender su cultura, gastronomía, territorio, medio de transporte, costumbres ha sido una experiencia inexplicable. Intercambiamos experiencias de aprendizaje en aula y escuchamos a los estudiantes y padres de familia sobre su visión del mundo. Gracias al Dr. Paco Guerrero por invitarnos a venir y al alcalde de Masisea. Un gusto reencontrarnos aquí con el Dr. Raúl Edilberto Soria Verdera pionero en el campo del derecho educativo en Argentina.
Con Andrés Otilio Gómez Téllez

martes, 30 de julio de 2019

LA ENSEÑANZA DEL DERECHO EDUCATIVO


Desde hace unos años han comenzado a profundizarse reflexiones e investigaciones sistemáticas dirigidas a plantear y resolver los problemas del derecho a la educación.
                Esta preocupación que está en el marco de la transformación profunda del sistema educativo, se debe tanto a fenómenos internos y externos del ambiente de la educación y se vincula a desafíos generalizados de las políticas que buscan los actuales sistemas educativos.
                De un tiempo a esta parte el derecho que conforma el sistema normativo de la educación, se ha tornado complejo, y por lo tanto es necesario su estudio e investigación, como un reclamo urgente de las sociedades contemporáneas.
                Por otra parte, la enseñanza del Derecho Educativo aparece hoy como un área estratégica y de investigación, en cualquier proyecto de cambio de la legislación educativa en particular y de las normas sociales en general.
                De allí la importancia fundamental de valorar la relevancia de la capacitación docente y de los integrantes de la comunidad educativa en el estudio del Derecho Educativo.
                Es por ello, que en la actualidad se hace necesario ofrecer un espacio educativo; para el conocimiento, la reflexión y el análisis; de una de las materias clave e indispensable para la transformación del sistema educativo y la sociedad actual.
                A pesar de la perdida de importancia del derecho como factor hegemónico en la resolución de conflictos sociales, producto de un desplazamiento del mismo por otros sectores de poder, como la economía y la administración, sin embargo el derecho sirve a una necesaria racionalización del poder y es un componente esencial de las relaciones y estructuras sociales.
                Existe una crisis de los modelos jurídicos, que no es solamente una causa de eficacia del aparato jurídico dominante, sino un problema de fondo estructural y vinculado a las transformaciones vertiginosas que se están produciendo en la sociedad y por ende en las escuelas que están insertas en la misma.
                Es que la sociedad, la cultura y la educación, viven un proceso de transición en el que conviven conflictivamente, los paradigmas que van perdiendo vigencia, con los que se están construyendo.
                La internalización de la estructura jurídica, producto de la globalización, ha llevado al descubrimiento de nuevos espacios sociales y educativos del derecho, que hace necesarios su estudio e investigación.

                Hay que tener en cuenta que la actual globalización va mucho más allá del área de la economía y las finanzas, traspasando las fronteras de los estados, hasta llegar a  transformar los limites socio-educativos, planteando nuevos comportamientos de las estructuras jurídicas.

                Hasta hace poco, las cuestiones fundamentales de la enseñanza del Derecho Educativo giraba alrededor del análisis y la exegesis  de las normas y del sistema jurídico, por ello se denominaba a la materia “Legislación Educativa” en carreras de formación docente, y se ignoraba como tal en las carreras de derecho.

                El Derecho Educativo actual se estudia e investiga como una materia que abarca la totalidad del espacio cultural de la sociedad y se vincula al descubrimiento de nuevos espacios, actores y roles sociales.

                Ante la situación que vivimos, en la cual las normas que regulan el comportamiento humano van perdiendo validez, se manifiesta una descomposición y colapso de la estructura social, por los cambios que se están produciendo, provocando incertidumbre y desencuentros entre los tiempos del derecho y los tiempos sociales, se hace necesario por lo tanto, la estructuración de un nuevo contrato social.

                De allí surge la propuesta de un nuevo mundo jurídico utilizando como instrumento el modelo jurídico multidimensional y como herramienta el Derecho Educativo, para de ese modo lo  transitar nuevos caminos de legitimación.

                En definitiva la enseñanza, el estudio y la investigación del Derecho Educativo en la sociedad actual, es ineludible y urgente realizarlo, como una actividad humanística, en el orden nacional e internacional.



Les solicito a todos los interesados en aprender el Derecho Educativo, inscribirse en esta página, para recibir información sobre los cursos, seminarios y talleres que se proyecten en el futuro.

Dejar el mail, para comunicarse.


lunes, 22 de julio de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO APOYA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL Y ESPIRITUAL


La sociedad actual ha experimentado una gran evolución a lo largo del tiempo, y, como tal, la educación debería adaptarse a las necesidades de esta nueva realidad social, sin embargo, seguimos aprendiendo de la misma forma que aprendían nuestros mayores, a base de memorización de contenidos teóricos que olvidamos tiempo después de haberlos aprehendido.
   
                
La educación debe centrarse en el desarrollo integral de las personas, bregar por el crecimiento personal y social, acompañando el desarrollo de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada educando.

                
Hoy en día hay que establecer programas de educación emocional y espiritual en el aula de todos los días, como complemento a la formación integral.

               
La ejecución de estos programas debe darse en forma paralela y continuada con la actividad propuesta por el Derecho Educativo para el desarrollo de la convivencia (PDECE), para la formación de todos los miembros de la comunidad educativa.

                
Cada vez con mas frecuencia se habla de educación espiritual, de la creciente necesidad de educar las emociones desde las primeras etapas de la niñez.

                
Es necesario formar a los educandos en lo emocional, la empatía y la creatividad.

                
En la actualidad es necesario dirigir la educación a las características socioemocionales de los alumnos, hacia su centro de interés, obviando la necesidad de alcanzar un objetivo final común para todos.

                
Ahora es el momento en que las emociones deben ser educadas a favor de una buena convivencia.

                
Creemos desde el Derecho Educativo que hoy es urgente incorporar a la educación emocional y espiritual como algo inherente al aprendizaje académico.

                
En la escuela actual los efectos sobre variables socioafectiva (por ejemplo, la autoestima), son prácticamente nulas.

                
El Derecho Educativo aboga por el desarrollo integral de las personas, por su crecimiento personal y social, por la formación espiritual y por el desarrollo de la capacidad creativa, basándose en la singularidad de cada individuo.

                
Con el avance de la tecnología, en la era del conocimiento, debemos acompañar a los educandos a conocer como acceder a esos conocimientos y a desarrollar un espíritu crítico, que lo haga reflexionar para llegar a ser unas personas integras, capaces de convivir en sociedad.



miércoles, 10 de julio de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO PACIFICA LA ESCUELA


Cuando hablamos de una nueva escuela debemos imaginarnos una escuela espiritual y emocionalmente distinta a la que conocemos, donde se vive todos los días sin juzgar a los demás, sin criticar; donde no sentimos la necesidad de tener razón, ni de decirle a nadie que está equivocado; donde te respeta a ti mismo y a los demás y todos ellos te respetan a ti.

Usemos al Derecho Educativo para crear una escuela distinta, destinada a convivir con paz y tranquilidad, con mucho amor incondicional hacia todos los integrantes de la comunidad educativa, un lugar donde no te apegas a nada, no temes ser rechazado y no sientes la necesidad de ser aceptado para estar feliz.

Aunque parezca algo utópico o ideal, se puede lograr, las condiciones para hacerlo es cambiar nuestro punto de vista, nuestra forma de ver las cosas y controlar las emociones toxicas.

Solo vivir en el amor incondicional te traerá paz interior y cambiará tu percepción de todas las cosas.
Abrirnos a los sentimientos positivos y aprender a trabajarlos a las emociones toxicas, es la clave para concretar una escuela distinta con relaciones interpersonales más auténticas.

Esta forma de escuela es posible y está en las manos de cada uno de los integrantes de la comunidad educativa poder lograrlo.

Hoy se conoce como educación integral aquella que ve al sujeto de manera total, teniendo en cuenta su pensar, su sentir y su hacer.

Una de las partes importantes para el niño escolar, es la construcción de su propia imagen, ya que es un hito fundamental de su evolución.

Nuestra sociedad de consumo intenta permanentemente que la escuela no cambie, que no maduremos, que siempre nos definamos a partir de la mirada de los otros, para así convencernos y vendernos sus productos constantemente.

En nuestra cultura los medios de comunicación masiva nos enseñan que debemos ser como los modelos expuestos por los medios audiovisuales, y, de este modo nos señala los productos que debemos consumir para lograrlo.

Asumamos que no somos los dueños de la verdad, y que el otro no está equivocado, sino que cada uno puede pensar, sentir y vivir de modo diferente, aceptándonos los unos a los otros, aprendiendo a integrarnos y convivir sin exclusiones.

No permitamos la masificación, enseñemos en la escuela que no somos idénticos a un modelo, formemos conciencia en los educandos de ser uno mismo y sentirnos felices con nuestra identidad, a sentirnos únicos, irreemplazables e irrepetibles, es decir perfectos.


EL DERECHO COMO INSTRUMENTO DEL CAMBIO SOCIAL

El Derecho Educativo es la llave para ayudar al cambio de aptitud en la comunidad escolar. Las normas de convivencia constituyen técnicas de motivación social, o sea instrumentos para inducir a los humanos a comportarse de determinada manera.

Los acuerdos tienen por objetivo la construcción de consensos por parte de la comunidad educativa.

El fin principal de crear acuerdos es el de reemplazar toda norma impuesta en forma autoritaria desde el exterior de la unidad escolar con obligación de acatarla sin haber participado en forma directa en su elaboración.

El Derecho Educativo traducido en acuerdos de convivencia construye puentes en las relaciones interpersonales de la comunidad escolar.

El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) aconseja que para lograr acuerdos de convivencia se debe trabajar en talleres que enseñen valores, y que el objetivo es el bien común y el respeto al libre albedrío.

El fin de las normas de convivencia no es la información de los integrantes de la comunidad educativa, sino la transformación personal de cada uno de ellos.

No es la instrucción por medio de lo dispuesto literalmente, sino la construcción de entendimientos interpersonales, el objetivo real de los acuerdos.

Todo esto debe completarse cuando al volver a sus casas, en familia, en la vida diaria, se pone en práctica lo aprendido en los acuerdos de convivencia aceptados.

El Derecho Educativo debe ser un instrumento para la unión de la comunidad escolar y no para el juzgamiento y la sanción.

Para evitar formular normas incorrectas el integrante de la comunidad educativa debe despojarse de razones e intereses personales o corporativos, usar la empatía y los valores previamente concertados, dejando de toda creencia, o todo contenido ideológico y dogmático.

En forma de síntesis debemos decir que para eliminar la violencia y pacificar las escuelas, debemos aprender a SER y a convivir teniendo presente que debemos educar a eliminar:

1)      La competencia.

2)      El conflicto.

3)      La confrontación.

4)      El juzgamiento.

5)      La Sanción.

6)      El individualismo, traducido en premio al mejor.

7)      El autoritarismo
.
8)      La manipulación por medio del premio o del castigo.

9)      No quejarse.

10)   No culpar.

11)   No amenazar.

12)   No perseguir
.
13)   No criticar.

14)   No sobornar.

15)   Eliminar las diferencias de todo tipo priorizando la inclusión.

En definitiva para terminar: pacificar la escuela significa acostumbrarnos a no permitir que nos controlen ni querer controlar a las personas que nos rodean, imponiendo puntos de vista, sino tomar conciencia de que las normas de convivencia que participamos y aceptamos, las hemos creado para lograr el bien común y son lo mejor para mí y para los demás.




domingo, 17 de marzo de 2019

LA ELABORARACION Y EVOLUCIÓN DEL DERECHO POR MEDIO DE LA ESCUELA


El cumplimiento de la norma, debe basarse siempre en la conciencia de todos aquellos a quienes comprende, que su acatamiento es indispensable para lograr el bien común, es decir que todos se someten a la disposición normativa porque saben que es lo mejor para todos en esos momentos y porque todos compartieron su elaboración y aceptaron su validez.


Si la comunidad educativa logra este punto de vista, capacitándose y participando en la elaboración y los acuerdos de convivencia, el derecho va a evolucionar a un punto distinto del actual, ya que, en el derecho vigente en la actualidad, la sanción es la ausencia de la concientización.

Capacitar en la evolución de la conciencia para lograr el cambio del derecho normativo en la escuela y por ende la proyección social, se logrará si cultivamos, al momento de crear o modificar los acuerdos y normas de convivencia, cualidades como:
• La apertura hacia el prójimo;
• La paciencia;
• La tolerancia;
• El valor de escuchar al otro;
• La cooperación;
• La aceptación de las diferencias.

La comunidad educativa debe concientizarse sobre la inutilidad del ejercicio de la violencia; deben aprender a defender sus derechos sin apelar al conflicto y a la confrontación y adquiriendo estos hábitos para toda la vida.

El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), propone enseñar a los integrantes de la comunidad escolar a enfocar los desacuerdos de manera diferente, pensando en forma positiva y aprendiendo el control de las emociones.

Hoy hablamos mucho sobre la calidad de la enseñanza, sin advertir la existencia de una deficiencia diferente y más alarmante, el llamado por Daniel Coleman el “analfabetismo emocional”.

Y en tanto se formalizan estupendos esfuerzos para elevar los niveles académicos, esta nueva y conflictiva deficiencia escolar no está contemplada en los programas educacionales. Signos de esta deficiencia pueden ser observados diariamente traducidos en violencia.

Hay mecanismos que están anclados en el ser humano, porque nos han servidos para sobrevivir millones de años; pero que hoy debemos trabajar diariamente en las escuelas para lograr enseñar a liberarse de prácticas como el deseo, el ansia de dominio y el miedo, todas ellas emociones negativas que generan discordia y confrontaciones entre los seres humanos.

Krishnamurthi decía que tal como están las cosas en el mundo, con sus divisiones partidarias, religiosas y sociales, más la presión mundana llena de ignorancia, pasado y miedo, tener hijos y criarlos de acuerdo a las condiciones habituales en el mundo, el sistema escolar, a la información hueca exigida, era crearlos para el matadero, para que fueran pasto de las armas y los odios de uno u otro bando, de los fundamentos dogmáticos e ideológicos y de las exigencias absurdas.

En definitiva, no podemos educar para el conflicto y la confrontación, siguiendo con la enseñanza diaria de que elijan un bando y otro, un equipo u otro, un grupo, un partido, un dogma, una creencia que produzca el rompimiento de la unidad y la paz.

Considero que la formación de la humanidad en la unidad, es la herramienta necesaria para lograr que desaparezcan plagas sociales, como la violencia actual; la única manera de poder mejorar la convivencia, logrando por siempre la armonía y la paz.

Del libro "El Derecho Educativo en la convivencia" Pag.. 65-66

miércoles, 13 de febrero de 2019

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA EDUCACIÓN DEL “SER”


En primer lugar tenemos que dejar atrás el concepto de que la educación solo se entrega en la escuela, como habita geográfico, y en segundo lugar que la enseñanza consiste en la trasmisión de conocimientos a los educandos.

                Tenemos que ver que la educación está en todas partes, a cualquier edad, y se adquiere por experiencia propia fundamentalmente.

                La educación comienza en la familia, desde el momento del nacimiento se empieza a aprender y experimentar.

                Es la familia, la que por mandato natural, debe construir los primeros escalones de nuestro “SER”.

                El primer escollo que debemos superar es el tremendo deterioro que hoy sufre el ambiente familiar en su gran mayoría; por este motivo lo que pensamos en educar debemos poner manos a la obra para construir un sustituto de la primera educación, antes de ir a la escuela.

                Debemos ocuparnos de todos esos niños desvalidos y sin educación, que se encuentran abandonados o con sus progenitores sin posibilidad de darle educación, por dificultades económicas o ignorancia de sus padres.

                Para rescatar a esos niños debemos concientizarnos como sociedad que todos hemos venido a servir y que por ello entre todos tenemos que constituir una familia alrededor de esos niños para cubrir sus necesidades educativas y naturales.

                Como sociedad debemos entender que la educación es el primer derecho humano, y que para que se cumpla ese derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de probar los medios adecuados para que esos niños reciban educación.

                Ya hemos manifestado anteriormente que el derecho a la educación, no es –como se creía anteriormente- que el niño vaya a la escuela, sino que el concepto se viene ampliando, porque no basta que asista a un lugar físico, sino que debemos asistir al menor en todo lo que necesita para poder recibir educación, como ropa, comida, elementos didácticos etc.

                También hemos dicho que la educación no es de los políticos, ni del sistema estatal; es una responsabilidad de toda la sociedad.

                De lo que se trata ahora es de ampliar ese concepto de educación, ahora también será necesario constituirnos como una gran familia para apoyar a todos los niños que necesiten por abandono, que se le pueda educar desde el nacimiento en la construcción del “SER”.

                El hombre de hoy debe ser educado construyendo su “SER” desde que nace, no podemos dar la espalda e ignorarlo egoístamente, porque de esa manera no cumplimos con el principal derecho humano  y nunca podremos superarnos como sociedad.

                Es decir que educar hoy es constituir una gran familia que ayude a que todos los niños sean educados desde su nacimiento, en forma espiritual para lograr la evolución de su “SER”.


https://youtu.be/UKRHKK1fGeI



DIPLOMADO EN DERECHO EDUCATIVO
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martes, 8 de enero de 2019

Derecho Educativo: EL DERECHO EDUCATIVO Y LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

Derecho Educativo: EL DERECHO EDUCATIVO Y LOS SISTEMAS DE CREENCIAS: Debemos reafirmar la importancia y carácter estratégico del Derecho Educativo en el desarrollo de las sociedades contemporáneas.     ...

EL DERECHO EDUCATIVO Y LOS SISTEMAS DE CREENCIAS


Debemos reafirmar la importancia y carácter estratégico del Derecho Educativo en el desarrollo de las sociedades contemporáneas.

                               Tenemos que convencernos que nuestro mundo exterior, o mundo físico, es el reflejo de todas las creencias que tenemos incorporadas en nuestro subconsciente y que han sido impregnadas durante nuestra vida por múltiples factores.

                               Porque esas creencias las incorporamos por haber escuchado los conceptos de nuestros mayores, de la familia, de la escuela, de la sociedad, de los amigos, porque lo dicen los medios de comunicación etc. etc.

                               Hoy hay que tener presente que no debemos creer nada de lo que nos dicen sin haberlo experimentado, tampoco creas lo que te estoy expresando sin haberlo antes experimentado.

                               Piensa que hasta ahora hemos aceptado todas las calamidades del mundo como propias y las hemos adoptado como parte de nuestra realidad, sin reflexionar y darnos cuenta, que nuestro mundo exterior, es el reflejo de todas las creencias que tenemos alojadas en nuestro interior.

                               Los sistemas de creencias no son nuestros, fueron impuestos, pero creemos, que son nuestros y la realidad es que nos fueron introducidos durante nuestra vida, por los factores ya expresados anteriormente.

                               Actuamos de acuerdo a esos sistemas de creencias en forma automática, sin analizarlos.

                               Debemos darnos cuenta como padres, como docentes que estamos llenos de sistemas de creencias y los defendemos como si fueran nuestros, sin recapacitar.

                               También es necesario darnos cuenta que lo que denominamos “tener razón”, es tan solo un sistema de creencia que cuando dejemos de creerlo, lo eliminemos, colapsa, se termina.

                               Cuando lo experimentamos nos damos cuenta que lo que llamamos realidad es un espejismo, donde las formas están por encima del fondo, donde tener la razón es más importante que ser feliz, donde el “deber ser” (que nutre a la norma) es más importante que el SER uno mismo.

                               De una vez por toda nos debemos dar cuenta que lo que llamamos “normas de derecho” están sustentadas en el sistema que sostiene la “razón”; que es tan solo un sistema de creencias impuestas a través del miedo a la “sanción”.

                               Como padres, como docentes debemos despertar y comprender que las escuelas de hoy siguen sumidas a sistemas de creencias que fueron impuestos por terceros y por el sistema de creencias de esos terceros y que se lo estamos trasmitiendo minuto a minuto a nuestros niños por medio de la sociedad y de la escuela.

                               El fundamento de lo que estamos trasmitiendo con tanto énfasis a nuestros niños y jóvenes en las escuelas, representan tan solo el espejo de un sistema de creencias basado en lo que llamamos “razón” e impuesto a través del la obediencia ciega que nos obliga un sistema creado y sostenido por creencias.

                               Lo creamos o no, está todo establecido en un determinado sistema de creencia, que compartamos o no, nos obliga a ser obedientes, a someternos por miedo a la sanción y esa conducta se la transferimos a nuestros educandos.

                               Estamos en un momento de cambio, dejando atrás las viejas creencias, que nos impusieron por generaciones, haciéndonos creer que los niños no saben, que no hay que escucharlos, que los adultos tienen “la razón”, que la mujer es el sexo débil; por ello el hombre tiene que mandar y la mujer obedecer, que el que no tranza no avanza, que la media verdad es toda la verdad, etc., etc.

                               Una visión del mundo que nos llevó a ver la vida en blanco y negro y que nos dividió en buenos y malos, en premio y castigo.

                               Es un mundo basado en la mente y no en el espíritu que fuerza criterios, opiniones, convicciones, paradigmas, pautas de comportamiento y conductas con base a un sistema de creencias.

                               La escuela, junto a la sociedad y a los medios de comunicación nos va impregnando de creencias y nos va llevando a una forma de ver el mundo de acuerdo a esas creencias.

                               En nuestra vida cotidiana, cuando observamos lo que nos rodea o nos observamos a nosotros mismo, no estamos viendo lo que nos rodea o viéndonos a nosotros mismo, sino que lo estamos mirando a través de los lentes que pusieron en nosotros los sistemas de creencias, lo que vemos siempre estará dado por nuestra forma de creer, e interpretamos las cosas de conformidad con ello.

                               Cuando observamos por primera vez a una persona comenzamos a juzgarla de conformidad con nuestros sistemas de creencias, por su vestido, por su corte de pelo, por su forma de actuar etc., nuestra opinión siempre estará dada por la forma que nos enseñaron a creer.

                               Ha llegado el momento de comprender y de cambiar, no podemos seguir sustentando en las escuelas y trasmitiendo todo el tiempo los sistemas de creencias impuestas por intereses mezquinos que nos llegan por medio de dogmas, doctrinas, mitos, etc.; que nos obliga a creer que no somos seres humanos y que nos convirtió en consumidores racionales, en esclavos modernos.

                              Que nos “educaron” para aceptar las medias verdades del sistema de la doble moral y aceptar la mentira oficial y los miedos y las culpas, consintiendo la corrupción como forma de poder.

                                Todo lo que uno cree es lo que crea como realidad.

                               Si queremos cambiar la realidad, no nos quejemos, no dejemos a los “otros” que lo hagan; la forma de hacerlo es cambiar nuestros sistemas de creencias.

                               Las personas son como son, no por lo que dicen sino por lo que hacen. No es ver para creer, sino creer para ver.

                               CUANDO CAMBIEMOS LA FORMA DE VER LAS COSAS, LAS COSAS CAMBIARAN DE FORMA.



viernes, 30 de noviembre de 2018

LA ENSEÑANZA DEL DERECHO EDUCATIVO


Desde hace unos años han comenzado a profundizarse reflexiones e investigaciones sistemáticas dirigidas a plantear y resolver los problemas del derecho a la educación.
                
Esta preocupación que está en el marco de la transformación profunda del sistema educativo, se debe tanto a fenómenos internos y externos del ambiente de la educación y se vincula a desafíos generalizados de las políticas que buscan los actuales sistemas educativos.
                
De un tiempo a esta parte el derecho que conforma el sistema normativo de la educación, se ha tornado complejo, y por lo tanto es necesario su estudio e investigación, como un reclamo urgente de las sociedades contemporáneas.
                
Por otra parte, la enseñanza del Derecho Educativo aparece hoy como un área estratégica y de investigación, en cualquier proyecto de cambio de la legislación educativa en particular y de las normas sociales en general.
                
De allí la importancia fundamental de valorar la relevancia de la capacitación docente y de los integrantes de la comunidad educativa en el estudio del Derecho Educativo.
                
Es por ello, que en la actualidad se hace necesario ofrecer un espacio educativo; para el conocimiento, la reflexión y el análisis; de una de las materias clave e indispensable para la transformación del sistema educativo y la sociedad actual.
                
A pesar de la perdida de importancia del derecho como factor hegemónico en la resolución de conflictos sociales, producto de un desplazamiento del mismo por otros sectores de poder, como la economía y la administración, sin embargo el derecho sirve a una necesaria racionalización del poder y es un componente esencial de las relaciones y estructuras sociales.
               
Existe una crisis de los modelos jurídicos, que no es solamente una causa de eficacia del aparato jurídico dominante, sino un problema de fondo estructural y vinculado a las transformaciones vertiginosas que se están produciendo en la sociedad y por ende en las escuelas que están insertas en la misma.
                
Es que la sociedad, la cultura y la educación, viven un proceso de transición en el que conviven conflictivamente, los paradigmas que van perdiendo vigencia, con los que se están construyendo.
                
La internalización de la estructura jurídica, producto de la globalización, ha llevado al descubrimiento de nuevos espacios sociales y educativos del derecho, que hace necesarios su estudio e investigación.
                
Hay que tener en cuenta que la actual globalización va mucho más allá del área de la economía y las finanzas, traspasando las fronteras de los estados, hasta llegar a  transformar los limites socio-educativos, planteando nuevos comportamientos de las estructuras jurídicas.
                
Hasta hace poco, las cuestiones fundamentales de la enseñanza del Derecho Educativo giraba alrededor del análisis y la exegesis  de las normas y del sistema jurídico, por ello se denominaba a la materia “Legislación Educativa” en carreras de formación docente, y se ignoraba como tal en las carreras de derecho.
                
El Derecho Educativo actual se estudia e investiga como una materia que abarca la totalidad del espacio cultural de la sociedad y se vincula al descubrimiento de nuevos espacios, actores y roles sociales.
                
Ante la situación que vivimos, en la cual las normas que regulan el comportamiento humano van perdiendo validez, se manifiesta una descomposición y colapso de la estructura social, por los cambios que se están produciendo, provocando incertidumbre y desencuentros entre los tiempos del derecho y los tiempos sociales, se hace necesario por lo tanto, la estructuración de un nuevo contrato social.
                
De allí surge la propuesta de un nuevo mundo jurídico utilizando como instrumento el modelo jurídico multidimensional y como herramienta el Derecho Educativo, para de ese modo transitar nuevos caminos de legitimación.
                
En definitiva la enseñanza, el estudio y la investigación del Derecho Educativo en la sociedad actual, es ineludible y urgente realizarlo, como una actividad humanística, en el orden nacional e internacional.




lunes, 5 de noviembre de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA EDUCACIÓN DEL “SER”


En primer lugar tenemos que dejar atrás el concepto de que la educación solo se entrega en la escuela, como habita geográfico, y en segundo lugar que la enseñanza consiste en la trasmisión de conocimientos a los educandos.
               
Tenemos que ver que la educación está en todas partes, a cualquier edad, y se adquiere por experiencia propia fundamentalmente.
               
La educación comienza en la familia, desde el momento del nacimiento se empieza a aprender y experimentar.
                
Es la familia, la que por mandato natural, debe construir los primeros escalones de nuestro “SER”.
                
El primer escollo que debemos superar es el tremendo deterioro que hoy sufre el ambiente familiar en su gran mayoría; por este motivo lo que pensamos en educar debemos poner manos a la obra para construir un sustituto de la primera educación, antes de ir a la escuela.
                
Debemos ocuparnos de todos esos niños desvalidos y sin educación, que se encuentran abandonados o con sus progenitores sin posibilidad de darle educación, por dificultades económicas o ignorancia de sus padres.
               
Para rescatar a esos niños debemos concientizarnos como sociedad que todos hemos venido a servir y que por ello entre todos tenemos que constituir una familia alrededor de esos niños para cubrir sus necesidades educativas y naturales.
               
Como sociedad debemos entender que la educación es el primer derecho humano, y que para que se cumpla ese derecho, tenemos el deber y la responsabilidad de probar los medios adecuados para que esos niños reciban educación.
                
Ya hemos manifestado anteriormente que el derecho a la educación, no es –como se creía anteriormente- que el niño vaya a la escuela, sino que el concepto se viene ampliando, porque no basta que asista a un lugar físico, sino que debemos asistir al menor en todo lo que necesita para poder recibir educación, como ropa, comida, elementos didácticos etc.
                
También hemos dicho que la educación no es de los políticos, ni del sistema estatal; es una responsabilidad de toda la sociedad.
                
De lo que se trata ahora es de ampliar ese concepto de educación, ahora también será necesario constituirnos como una gran familia para apoyar a todos los niños que necesiten por abandono, que se le pueda educar desde el nacimiento en la construcción del “SER”.
                
El hombre de hoy debe ser educado construyendo su “SER” desde que nace, no podemos dar la espalda e ignorarlo egoístamente, porque de esa manera no cumplimos con el principal derecho humano  y nunca podremos superarnos como sociedad.
                
Es decir que educar hoy es constituir una gran familia que ayude a que todos los niños sean educados desde su nacimiento, en forma espiritual para lograr la evolución de su “SER”.



               

miércoles, 11 de julio de 2018

EL DERECHO EDUCATIVO EN UNA SOCIEDAD POSTMODERNA


Esta aceptado que nos encontramos ante un nuevo tipo de sociedad, que demanda una nueva educación y un nuevo derecho, porque nos enfrentamos a un nuevo hombre, distinto al del siglo XX, no solo en su estilo de vida, en su sistema de organización, sino también en su forma de pensar y de concebir el mundo.

                Por esto es necesario que la Red Internacional de Investigación en Derecho Educativo (RIIDE) se fije como objetivo establecer un marco de trabajo para la investigación que este enfocado en la educación y el derecho postmoderno.

                Hoy hay que tener en cuenta que existen nuevas creencias, que se relacionan estrechamente con actitudes, valores, opiniones, sentimientos y orientaciones que conforman nuevas concepciones de la vida y del mundo.

                Se dice que una actitud es un conjunto de creencias, que conforma a los valores como creencias centrales, incorporando dimensiones evolutivas como afectivas.

El estudio de opiniones es un camino para alcanzar el conocimiento de las creencias, que se organizan jerárquicamente desde la más simple hasta formar un sistema de creencias.

En este estudio que proponemos, interesa el contenido de los sistemas de creencias, para comprender la mentalidad postmoderna, que organiza un sistema conceptual donde se estructura y conforma los diferentes aspectos del mundo contemporáneo.

Un sistema de creencia social abarca dimensiones significativas para el contenido del Derecho Educativo, ya que la educación es un sistema básico de transmisión de la cultura social y el derecho es un elemento fundamental de las relaciones sociales y personales.

La dimensión del Derecho Educativo incluye todas aquellas creencias y actitudes relacionadas con la concepción de la naturaleza, de la ciencia y de las relaciones que se concibe con la visión del mundo y de las cosas. También las creencias sobre las relaciones personales, la interrelación con los demás y el cuidado de esas relaciones para no herir los sentimientos.

Es de tal importancia el estudio e investigación de esta dimensión del Derecho Educativo, porque incluye las valorizaciones de las relaciones primarias, de la familia, el concepto de pareja, la mayor o menor confianza que tenemos hacia lo demás, hacia la sociedad etc.; temas de vital importancia en la sociedad moderna.

Es decir que el Derecho Educativo va a contener en su desarrollo creencias políticas, culturales y sociales organizadas en una determinada visión general del mundo.

Hay que tener en cuenta, que la historia de la civilización es la historia de las creencias originarias o adoptadas por individuos influyentes; cuando la creencia es repetida se extiende y adquiere la categoría de conocimiento; cada religión, cada filosofía o cada movimiento político y social tiene su inicio en una creencia.

Lo que queremos comunitariamente, la voluntad social lo perfila paulatinamente como un estilo de vida que nace de una creencia, hasta transformarse en una ideología, filosofía o religión; como también en hábitos y orientaciones cotidianas.

La dimensión social del sistema de creencias se orienta en la comunidad actual, hacia los sentimientos propios más que hacia los ajenos, hacia una relación egocéntrica y defensiva; unas relaciones orientadas –desde la educación y el derecho- al materialismo consumista, tener, retener y acumular.

Por lo manifestado es que considero que el Derecho Educativo postmoderno debe estudiar e investigar los sistemas de creencias; porque son una manera de vivir la fe y por lo tanto las escuelas deben dedicarse a formar a los alumnos en promover la solidaridad y fraternidad universal, libre de distinciones de etnias, religión, género o nacionalidad, ofreciendo de esta forma al ser humano las herramientas necesarias para lograr su evolución, para construir un mundo más solidario, fraternal y tolerante.